martes, 10 de septiembre de 2019

Del Porfirio Díaz al Mercado Hidalgo

Presento a Uds. un magnífico trabajo de mi amigo Eduardo López Cruz "Kalek", con el que ganó el premio estatal de periodismo en 2015 que fue transmitido en el programa Ahora que me acuerdo, de los Martes a las 18:00 Hrs. por Canal 13 de S.L.P.
Espero lo disfruten:

viernes, 6 de septiembre de 2019

La escuela Lancasteriana en San Luis Potosí.

Primera Escuela Lancasteriana ubicada en la antigua cárcel de mujeres (Jardín de las Arrecogidas)

Joseph Lancaster 


Anterior a la existencia de la escuela Lancasteriana en San Luis la instrucción educativa era un tanto cuanto privilegiada para los hijos de Personas que tenían recursos para contratar institutrices o mentores profesionales o bien asistir a escuelas fundadas por religiosos que no siempre se distinguían por su gratuidad y si por la búsqueda de vocaciones.
El sistema Lancasteriano o método mutuo como originalmente lo llamó Andrew Bell a fines del siglo XVIII en Inglaterra y que perfeccionó Joseph Lancaster consistía en echar mano de los alumnos mas avanzados para enseñar a los de nuevo ingreso o con menor capacidad, sin dejar de aprender.
Era un método muy básico en el que el alumno aprendía a leer, escribir, las operaciones aritméticas, dibujo y doctrina cristiana.
Un mismo maestro podía atender un grupo pequeño y apoyado por monitores que él mismo formaría, hasta mil alumnos si fuese necesario, es claro que la escuela Lancasteriana en San Luis nunca llegó a tantos alumnos pero si los suficientes para contar con un Monitor General que se encargaba de tomar la asistencia y en caso de inasistencias averiguar el por qué había faltado el pupilo en cuestión, era el encargado de cuidar los útiles y materiales para la enseñanza. Un monitor de orden que administraba la disciplina, cuya actividad inicial era la de revisar que los alumnos asistieran aseados en cabeza, cara, manos, ropa, zapatos o pies en el caso de los descalzos que eran muchos, imponía castigos que iban desde mandar al indisciplinado a un rincón hasta el quedar arrodillado un tiempo con los brazos en cruz y si el infractor ameritaba un castigo mayor lo llevaba ante el director que podía propinarle unos buenos tablazos con la palmeta o con una buena vara de membrillo.
Al tocar la campana, los alumnos entraban ordenadamente formados, tomaban su lugar en las bancas que les correspondían, se quitaban el sombrero y lo dejaban colgado al cuello con el barbiquejo en caso de que no hubiera percheros para colgarlos, se arrodillaban para decir alguna oración y luego de santiguarse iniciaban los trabajos.
Cada pequeño grupo, no mayor de diez tenía un monitor particular que era un alumno avanzado encargado de ayudarles a aprender lo que él ya había asimilado bien, siempre bajo la supervisión del director.
A diferencia de los métodos tradicionales actuales se iniciaba por enseñar al educando las letras mas fáciles como la “I”, “H”, “T”, “L”, “F”, después las que tenían ángulos como A,W,M,N, y las curvas O, U, J, etc. Hay que mencionar que el alumno aprendía a su ritmo. Los estudios primarios por no decir “La primaria” podía estudiarse en 3 años como el caso de Francisco Javier Estrada.

Edificio Colonial que albergó La escuela Lancasteriana,
La Normal del Estado, una escuela oficial, actualmente
sede de las oficinas del Poder Legislativo

Desconozco si había vacaciones y días festivos,(tal vez los días de guardar de acuerdo al calendario religioso) sólo sé que asistían a la escuela de Lunes a Viernes en un horario de 8:00 a 12:00 y 2:00 a 5:00 P.M. siete horas diariamente, pero los niños no se aburrían
Estas escuelas para pobres iniciaron en México en 1822 en el tiempo de Iturbide que ordenó la fundación de la Compañía Lancasteriana, predecesora de los Ministerios o Secretarías de Educación que luego siguieron.
A San Luis Potosí no llegó de inmediato la escuela Lancasteriana pero en 1840 ya estaba más que instalada en la antigua Cárcel de Mujeres en el lado poniente del Jardín de las Arrecogidas, su profesor, el guanajuatense Pedro Vallejo; es por eso que la calle donde estuvo su escuela, se llama Pedro Vallejo.
En esa escuela, digámosle del Profesor Pedro Vallejo se fundó en el año de 1849 con decreto del entonces gobernador, la Escuela Normal mixta para profesores. Fueron 13 varones sus primeros alumnos de Normal, muy probablemente alumnos suyos también en la escuela lancasteriana.
La compañía Lancasteriana desapareció en 1869, sin embargo antes de eso, en el año de 1857 los alumnos egresados de la Normal veían con frustración que el Sistema Lancasteriano ya no era suficiente pues no ofrecía un plan de estudios e inician la elaboración de un reglamento que se concluye y se expide en el año de 1863 y se establece el plan de estudios de 6 años que prevalece hasta nuestros días para la instrucción primaria, sin duda con esto San Luis Potosí fue la primera entidad que adoptó este plan de estudios, sin duda más costoso que la Escuela Lancasteriana que requería más personal remunerado y mas materiales.
Los novicios aprendían primeros trazos de escritura en una tableta negra usando tizas de yeso o con pequeños cuadros de arena, la escritura con pluma se hacía sobre papel de maguey y precisamente con pluma de ave a la que se hacía en la punta un corte diagonal terminado en pico y una ranura que dividía ligeramente la punta, la tinta se hacía de huizache y caparrosa.
Desaparece en San Luis el sistema Lancasteriano pero deja herencia: aún cuando se disminuye el tiempo del horario, este siguió siendo horario discontinuo hasta la década de los sesentas del siglo veinte, de 9:00 a 12:00 y de 3:00 a 5:00 P.M. de lunes a viernes, los premios y castigos siguieron siendo muy similares, existieron las llamadas Escuelas unitarias, aún hoy en día las hay en el medio rural donde no se justifica la presencia de mas maestros por el número de alumnos.
Fue justamente en la década de los 60 del siglo XX cuando se vinieron a dar nuevamente cambios sustanciales en materia de educación con la aparición del libro de Texto Gratuito y la profesionalización de los profesores a finales de los setentas y principios de los ochentas que los elevó a nivel licenciatura, pues cuando apareció la Escuela Normal bastaba con haber terminado en la Escuela Lancasteriana para ingresar a esa institución, después de los sesentas del siglo XI era necesario la secundaria y así lo fue hasta las fechas que señalo en del siglo XX en que se solicitó el Bachillerato terminado para ingresar previo examen de admisión a la benemérita institución.

Bibliografía:
Track de Estrada, Dorothy (1992): Las escuelas Lancasterianas en la Ciudad de México, México, El Colegio de México (Lecturas de Historia Mexicana)
Montaño, Joaquín: Escuela Lancasteriana: Origen, Método y Características.
Fotografías: desconozco tiempo y autor.

miércoles, 4 de septiembre de 2019

Francisco Javier Estrada Murguía, primer electricista de América



El 23 de Agosto de 1868, apenas caída la noche, el patio central de Instituto Científico y Literario, ahora nuestra Universidad Autónoma de San Luis Potosí, se iluminó artificialmente ante la presencia de autoridades, estudiosos, reporteros y algunas personas vieron encenderse una lámpara de arco que iluminó toda la estancia como si fuese de día, de esto dieron cuenta las páginas de “El Siglo XIX” y “El Monitor Republicano”.

Francisco Javier Estrada Murguía

El artífice de este experimento fue Francisco Javier Estrada Murguía, catedrático apenas ingresado a la planta docente del Instituto Científico y Literario, lo hizo con el prototipo de un motor diseñado y elaborado por él, en el que venía trabajando desde dos o tres años antes.

Francisco Javier Estrada Murguía es sin duda el Científico potosino más grande y prolífico injustamente el menos conocido en la historia de San Luis Potosí y ni que decir de México y el mundo entero.
Nació en la ciudad de San Luis Potosí el 11 de Febrero de 1838, hijo del Dr. Francisco Javier Estrada Zapara y de Luisa Murguía Mojica, fue bautizado por Fray Manuel Gaitán en la Parroquia del Sagrario con el nombre de José Francisco Javier Severiano Adolfo.
Su padre el Dr. Estrada Zapata fue militar, diputado de 1844 a 1845, Alcalde, Tesorerio de la Junta Inspectora de Instrucción Primaria, Siendo Senador de la República apoyó a Don Juan de la Granja (introductor del telégrafo electromagnético en México) para que le cubrieran la cantidad de $ 12,000.00 para los gastos de la línea México Puebla.
Francisco Javier Estrada Murguía estudió la primaria de 1846 a 1849 en la Escuela Lancasteriana con el Profesor Pedro Vallejo (El fundador de la Escuela Normal del Estado).
En el año de 1847 la familia Estrada viajan a la Ciudad de México donde Javier ingresa al colegio de San Ildefonso, regresa a San Luis para continuar sus estudios de Matemáticas y Francés que en ese tiempo era casi la lengua universal para quien quería adentrarse en el estudio de las ciencias y las artes y vuelve a México para ingresar a la Naciente Escuela Nacional Preparatoria corriendo la suerte de ser alumno de Ladislao De la Pascua Martínez en la asignatura de Física.
Permítame hacer una breve reseña de Ladislao De la Pascua: Nació en la Cd. De México en 1815, Estudió en el Colegio de San Ildefonso y al terminar en el colegio de minería donde se titula como Ingeniero minero en 1931 (a los 16 años de edad) ya siendo militar ingresó el 20 de Noviembre de 1833 al Establecimiento de Ciencias Médicas que en 1834 se convierte en el Colegio de Medicina por instrucciones de Santannna), en 1843 inicia como catedrático de Física, materia que impartió hasta 1867, escribió un libro de texto denominado “introducción al estudio de la física”. Fue director del Hospital de San Lázaro de 1837 a 1842. Después de casarse y enviudar dos veces se hizo Sacerdote diocesano, fue párroco de Tacubaya y de San Pablo. Actualmente un importante hospital de más de 75 años de antigüedad lleva su nombre: Centro dermatológico Ladislao de la Pascua.
Con un maestro tan brillante como De la Pascua, Francisco Javier Estrada conoció de la mecánica, hidrodinámica, hidrodinámica, los fluidos, el movimiento de los gases, estática, cinemática, dinámica, electromagnetismo, termodinámica, acústica, Meteorología electroquímica y óptica, aún cuando todavía no aparecía el texto de su maestro, Estrada lo estudio con apoyo del libro de M. Deguin, “Cours Elementaire de Physique conformado en dos tomos. Las clases con el Dr. De la Pascua eran lunes miércoles y viernes de 4:00 a 5:30 P.M.
Las estrecheces económicas con que vivía la familia Estrada Murguía hicieron que Estrada interrumpiera sus estudios de 1855 a 1857, pero retoma sus estudios con más coraje termina sus estudios preparatorios e ingresa a la Escuela Nacional de Medicina a principios de 1858 donde toma el curso de Farmacia, titulándose en 1861, va un tiempo  a Toluca y regresa a San Luis en 1862 donde pronto encuentra trabajo en la Botica del Refugio del ilustre potosino Florencio Cabrera, posteriormente trabajó en la Botica de la Concepción, justamente en la calle de la Concepción hoy Zaragoza. La botica era propiedad del Sr. Nicolás Mascorro que por motivos políticos sale huyendo de San Luis cerrando la botica y dejando sin trabajo a Francisco Estrada que en el poco tiempo que estuvo trabajando en la Botica del Sr Mascorro se dio a conocer por su trabajo certero y don de gentes, por lo que fue contratado prácticamente de inmediato en la Botica de la Cruz que se encontraba en la calle de la Cruz, actualmente 5 de Mayo, a la muerte del propietario, don Silverio Aguilar y Francisco Estrada la compran a los herederos en $ 4,000.00 a plazos y finalmente Francisco Estrada termina por cubrir el adeudo, quedándose como único dueño, es ahí en la Rebotica de la Cruz (o trastienda si se tratara de un comercio cualquiera), donde nuestro héroe de la física comienza a aplicar sus conocimientos de electromagnetismo, diseñando y elaborando sus primeros inventos.
En 1865 plantea una de sus primeras aportaciones a la física, producto de 4 años de experimentación e investigación con sistemas de inducción electromagnética que lo hizo llegar a la conclusión de que la electricidad era posible reproducirla indefinidamente. Al siguiente año M.H. Wilde leyó ante la Sociedad Real de Londres en la que exponía teóricamente y demostraba en la práctica el mismo fenómeno descubierto y descrito por Estrada (¿Coincidencia o robo?)
En 1866 se casa con Trinidad Blanco con quien procrea dos hijos.

En 1868 vende la botica para ingresar a la planta docente del Instituto Científico y Literario donde de inmediato da muestras de su amplio conocimiento y su magnífica capacidad didáctica amén de su don de gentes. A partir de ese momento también comienzan a aparecer en diarios y revistas especializadas los trabajos, estudios, artículos científicos e inventos de Estrada.
Tras la primera presentación del motor eléctrico productor de luz, algunos empresarios lo utilizaron como atractivo colocando una lámpara de arco en la Calle Hidalgo frente a la ferretería de don Germán Gedovius padre lo que permitía tener abierto el negocio cuando comenzaba a oscurecer, posteriormente el foco fue puesto en la fábrica de cigarros La Fama, finalmente el Gobernador, pensando en hacer de San Luis la primera ciudad iluminada por luz eléctrica  consultó con Estrada quien le hizo ver que para iluminar lo que vendría siendo el primer cuadro de la ciudad se requería de una máquina muy grande y poderosa, cuyo costo resultó imposible costear al Gobierno pero eso no impidió que la luz se utilizara durante algunas horas en la plaza de Armas durante la serenata de la Banda de música los jueves.
El prototipo de Estrada no podía quedar en eso y buscó quien le hiciera una máquina en toda forma, pero no encontró en todo México mano de obra calificada, por lo que encargó, vía correo, a la Casa Breguet en Francia la fabricación de su máquina. A finales de 1868 envió planos y especificaciones a la mencionada empresa pero pasados los meses volvió a enviar durante la segunda mitad el año 1869 los mismos planos y especificaciones para su cotización y orden de trabajo pero nunca recibió respuesta.
 Años más tarde en 1873 durante la Exposición de Viena apareció la máquina diseñada por Francisco Estrada con el nombre de “Dinamo Eléctrico de Grame” con la única diferencia que esta máquina era de eje horizontal y la del potosino lo era vertical.
En 1871 le declaran una de esas escasas pero extrañas enfermedades: Ataxia Locomotriz que vino a limitar dolorosamente sus movimientos y la pérdida de la visión que terminó de perder en 1874, no obstante continuó con sus clases en el Instituto Científico; sus alumnos iban por él hasta su casa en el número 3 de la calle del Tercer Orden para llevarlo hasta el centro de estudios y lo regresaban.
Fue justamente en ese periodo donde su creatividad e inventiva resultó mas prolífica como suele suceder a los genios (recordemos a Beethoven que siendo sordo compuso sus mejores sinfonías).
Hacia 1885 ya no podía asistir a sus cátedras en el Instituto, sus alumnos asistían a estas en su Casa Del tercer Orden pero la Rectoría y el Gobierno del Estado decidieron que eso no podía seguir así, no porque la capacidad intelectual del científico hubiera caído en la ineficiencia sino porque el esfuerzo físico que tenía que hacer el catedrático era insufrible, por lo que el 6 de Enero de 1886 fue separado de su Cátedra que durante 18 años había ejercido con la elocuencia de su rara y basta sabiduría.
Sus alumnos pusieron el grito en el cielo, en el Instituto y en Palacio de Gobierno, entregaron al Gobernador una respetuoso y sentido manifiesto resaltando las cualidades y virtudes de su maestro, solicitando la restitución de este a su puesto original. La carta manifiesto fue firmada entre otros por Horacio Uzeta que después sería quien trajo el primer automóvil a San Luis, Médico, precursor de la Revolución Mexicana, Director del Instituto Científico y Literario y Gobernador interino en 1917.
Arturo Amaya  que después fue Coronel y Licenciado, Gobernador interino en 1913
Fortunato J. Nava, posteriormente Abogado, Notario Público y Presidente municipal en 1913
T. Balmori, Carlos José Margain, Enrique Pedroza y varios más.
Finalmente el Gobierno del Estado le fijó una pensión vitalicia por $ 800.00 pesos mensuales.
Muy a pesar de los plagios de que fue objeto y de la aparente indiferencia con que fue tratado por el mundo de las ciencias, La academia de Ciencias Físicas de París lo nombró su miembro sin haberlo solicitado. Se le otorgó un diploma de la sección de Ciencias Físicas y Químicas del Ministerio de Fomento de los Estados Unidos. La sociedad de Historia Natural de la Ciudad de México, lo nombra Miembro Honorario, el 11 de Septiembre de 1879, dispensándole la postulación que rara vez se concedía.
Además de la Máquina con que produjo la luz eléctrica, Francisco Javier Estrada Murguía inventó los siguientes productos que constan en los diarios que se mencionan:
Barómetro de Mínima
Termómetro Metálico: EL MINERO MEXICANO, México, Marzo 19 y Abril 2 de 1874
Reproducción indefinida de electricidad estática: EL MINERO MEXICANO, México, Junio de 1874; EL PORVENIR, Julio de 1874; EL CORREO DE SAN LUIS, Número 188
Instrumento para medir la velocidad de la electricidad:
Empleo de rayos solares como potencia motriz: EL PORVENIR, México, 8 de Septiembre de 1872; EL MINERO MEXICANO, México 1 de Septiembre de 1874.
Máquina De Vapor Sin Fuego Empleando Hielo En Sustitución Del Combustible: EL PORVENIR,  México, 7 de Septiembre de 1874; EL MINERO MEXICANO, México, Septiembre de 1874.
Explicación del movimiento del Radiometro de Crookes en gases enrarecidos: EL PROPAGADOR INDUSTRIAL, México, Octubre 30 de 1875.
Nuevo Telégrafo Impresor Potosinio: LA UNIÓN DEMOCRÁTICA, San Luis Potosí, 22 de Noviembre y 3 de diciembre de 1877.
Varios sistemas nuevos de transmisión telegráfica dúplex: LA UNIÓN DEMOCRÁTICA, S.L.P.. 27 de Sept. de 1879; DIARIO DEL Hogar, México, 29 de Diciembre de 1881; LA LEY DE TOLUCA, 28 de Diciembre de 1881.
Pequeña lámpara de incandescencia.
Nuevo manipulador de teclado para el Alfabeto Morse.
Reformas hechas al telégrafo de Cooper.
Sistemas diversos de transmisión dúplex: DIARIO DEL HOGAR, México, Diciembre de 1881; LA LEY DE TOLUCA, Diciembre de 1881.
Plano eléctrico inventado y descrito en 1878: SIGLO DIEZ Y NUEVE, México, diciembre de 1878
Nuevo micrófono y transmisor a gran distancia y un nuevo sistema de transmisión telefónica con reformas en los teléfonos: PRIVILEGIO CONCEDIDO, S.L.P. Abril 9 de 1882; LA FE CATÓLICA, S.L.P., Abril 9 de 1882; DIARIO OFICIAL, México, Julio de 1881; EL MONITOR REPUBLICANO, México, Julio 9 de 1881; EL NACIONAL, México, Julio 21 de 1881; LA UNIÓN DEMOCRÁTICA, S.L.P., Julio 26 de 1881.
Predicción De Temblores De Tierra Y Erupciones Volcánicas Verificadas Con El Auxilio Del Teléfono. Descubrimientos y proposiciones nuevas.
Seismómetro registro y advertidor eléctrico.
Otro aparato denominado Seismófono: EL TIEMPO, México, diciembre 18 de 1894; GIL BLAS, México, Diciembre 20 de 1894; EL DIARIO DEL HOGAR,  México, Enero 3 de 1895
Balanza geológica electromagnética: DIARIO OFICIAL, México, 17 de Febrero de 1895; DIARIO OFICIAL, S.L.P. Enero 25 de 1898.
Nuevos sistemas de comunicación eléctrica entre los telégrafos de las vías ferreas y los trenes en movimiento (Telégrafo Inalámbrico): PERIÓDICO OFICIAL S.L.P., Julio 21 de 1886; EL COAHUILENSE, 11 De Marzo de 1886; DIARIO OFICIAL, México, Junio de 1886; EL REPUBLICANO, S.L.P. Junio 6 de 1886. Nota, este invento fue patentado en México de 1886 pocos años después lo presenta como suyo y comercializa Marconi.
Estudio sobre la cólera y las moscas, la propagación de la cólera por las moscas. EL CORREO DE SAN LUIS, S.L.P., Número 124, Sept de 1884; DIARIO DEL HOGAR, México, Octubre 5 de 1892; EL DIARIO DEL HOGAR, México, Agosto 8 de 1893; REVISTA MEDICO QUIRURGICA, New York, Junio de 1893
Falta mucho por conocer de este científico potosino, poco se habla de él, tal vez porque no protagonizó escándalos ni dio culto a su persona, fue una vida dedicada al estudio a creativo y al servicio, vida que terminó el 12 de Febrero de 1905, a los 69 años mas un día de su existencia.
La Calle "Estrada" en el Barrio de Tequisquiapan tiene ese nombre en honor a nuestro héroe de las ciencias.


Bibliografía (Para saber mas)
Salvador Penilla: estudio Biográfico sobre un sabio físico potosino
Salvador Alfaro Muñiz: Vida, obra y mito de Francisco Javier Estrada Murguía
José Francisco Pedraza Montes: Litografía de la ciudad antigua.
http://galia.fc.uaslp.mx/museo/rev/n3/albores.htm  Albores de la ciencia





sábado, 29 de septiembre de 2012

La Alameda Juan Sarabia


Desde la segunda mitad del año 2011 se comenzaron a realizar algunas obras al que conocemos como puente de Avenida Universidad, construido en los tiempos del Gobernador Rocha para cruzar por arriba de las vías del Ferrocarril y dar continuidad a la Avenida del mismo nombre. Durante la administración del profesor Carlos Jonguitud Barrios ese puente fue ampliado de dos a cuatro carriles, en una administración gubernamental posterior se hicieron algunos cambios a la circulación de Av. Universidad, en el tramo de la alameda, ocasionando que la circulación de oriente a poniente quedara en un solo carril del puente que desembocaba a la alameda por el lado oriente; ahora, a mas de 30 años de su remodelación, en lugar de realizarle alguna reparación mayor, que sí la necesita, se procedió a hacerle una nueva ampliación, quedando la bajada hacia la alameda en el lado oriente, de uno a dos carriles en una curva accidentada, para esto han robado a la alameda casi mil metros cuadrados de ese lado, arrancando de raíz uno que otro árbol viejo. Quienes lo han hecho (sin mala voluntad y en pro del “progreso”) no consideraron el hecho histórico de que en otro tiempo constituyó un costo pecuniario a la población para evitar que esta fuera arrebatada del patrimonio de la ciudad, como lo platicaremos mas abajo.

Lo que conocemos actualmente como Alameda Juan Sarabia fue en tiempos de la Colonia la Huerta del Convento del Carmen y estaba bardeada por altos muros.

Fue en 1857, cuando durante el proceso de la reforma fueron enajenados los bienes eclesiásticos por el supremo gobierno federal, cuando la huerta dejó de ser tal para los Carmelitas y en 1859 el Gobernador Vicente Chico Sein, durante su primer periodo como tal, solicitó ese espacio al general Santos Degollado para convertirlo en un espacio de paseo y esparcimiento de la población. El predio fue otorgado; se abrieron necesariamente algunas puertas para que la gente pudiera acceder, pero sus bardas permanecieron en pié todavía 19 años mas, tiempo en el cual no sufrió mas arreglo, que el de hacerlo público.

En 1878 se hacían planes, se firmaban convenios y suscribían capitales para que el ferrocarril llegara a San Luis. Eran dos compañías ferroviarias las que querían pasar por estas tierras, la primera del Ferrocarril Central que invitó a inversionistas potosinos, con buena respuesta, a sumarse al proyecto que tendería vía de Tampico a Aguascalientes, la segunda compañía, que fue la primera que estableció su tendido y estación fue la de Ferrocarril Nacional Mexicano, con auspicio del Gobierno Federal encabezado por Porfirio Días. Esta última compañía quería establecer su terminal justo sobre la alameda, cosa que privaría a la población de su único lugar de paseo y esparcimiento familiar. De no ceder la alameda para tal efecto la compañía establecería su estación y patios más allá de las Terceras. José Encarnación Ipiña ofreció una fuerte cantidad para el rescate de la alameda, sugiriendo que con ese dinero se adquirieran algunas manzanas al lado oriente de la alameda, para que se construyera la estación, la población y el ayuntamiento secundaron la oferta del Sr. Ipiña, aportando dinero para adquirir los predios necesarios, no obstante, también hubo críticas a esa iniciativa porque don José Encarnación sería al final el mas beneficiado con el hecho de que la estación y patios quedaran en una zona céntrica, porque sería, de entrada, el principal usuario del nuevo transporte de carga.

Fue entonces cuando a la alameda se le prestó la atención debida, le fueron derribadas las bardas, se trazaron calles y se procedió a plantar árboles y plantas de ornato.

Primero se le conoció, por breve tiempo como “Paseo de la Reforma” y después “Paseo de la Constitución”, convirtiéndose además de un lugar de paseo familiar en una importante plaza cívica donde se realizaban las ceremonias de los festejos del 5 de Mayo y 16 de Septiembre, amén de los que se realizaron con motivo de la llegada del Ferrocarril en 1888, que según cuentan fueron de lo mas fastuosos y organizados.

En el año de 1889 fue colocado el primer monumento al centro de la alameda, la escultura de Miguel Hidalgo que apenas unos años antes estaba en la Plaza de Armas y es de las mejores esculturas que se han hecho en San Luis o para San Luis.

En el año de 1910 la Colonia Alemana construyó en la alameda el lago de los patos y el faro, como una aportación a los festejos del primer centenario de la independencia.

Se construyó también un kiosco donde se daban serenatas y se hacían mítines políticos, justamente en uno de esos mítines, en la década de los veinte, Aurelio Manrique perdió sus barbas cuando un grupo de adversarios comandados por Gonzalo N. Santos, llegó intempestivamente y lo agredieron desgarrando sus ropas y trasquilando su pelo y barba. Ese Kiosco fue retirado probablemente en la década de los cuarenta y vuelto a construir hace aproximadamente 10 años.

Desde principios del siglo XX el paseo de la constitución comenzó a conocerse indistintamente como paseo y alameda, siendo mas frecuente cada vez llamarle alameda y fue hasta el año de 1932 cuando recibió oficialmente el nombre de “Alameda Juan Sarabia en honor al periodista y político liberal potosino Juan Sarabia Díaz de León.

Para conocer más:
Luis Edgardo Coronado Guel: La alameda potosina ante la llegada del ferrocarril. Espacio, poder e institucionalización de la ciudad moderna en San Luis Potosí, 1878-1890
Luis Antonio Castro Prieto: Aquel San Luis de los años veinte
Gonzalo N. Santos: Memorias

Fotografías de las colecciones de: Adrián René Contreras (cronista popular); Eduardo López Cruz (cronista popular); y Martha Carrillo (cronista gráfico).

viernes, 9 de septiembre de 2011

Ricardo B. Anaya




El oriente de la ciudad de San Luis Potosí, claramente delimitado por el distribuidor Juárez o Distribuidor Tangamanga y entre las carreteras a México y Rioverde, hasta poco más allá del anillo periférico, donde se junta con la delegación de Pozos, y se comparte esta zona, al norte con el municipio de Soledad de Graciano Sánchez.
Existe una importante arteria que sirve de referencia que sirve de referencia para ubicar la zona y es Ricardo B. Anaya, así cuando alguien hace referencia de su ubicación dice simplemente —por la B. Anaya— refiriéndose a esta avenida que es hoy en día una de las calles comerciales mas importantes de San Luis; sin embargo son pocas las personas que saben quien fue Ricardo B. Anaya y menos los que conocen el significado de la misteriosa “B”
Ricardo B. Anaya fue un sacerdote potosino, doctorado en Ciencias Sociales, Económicas y Políticas.
Nació en esta ciudad el 14 de Junio de 1893, en la entonces calle de Cabrera, hoy Lerdo de Tejada, del popular barrio de San Sebastián, fue hijo de don Ricardo Anaya y Aranda y doña Dolores Legorreta e Isassi de Anaya.
Su padre murió cinco meses antes de que naciera Ricardo B. Anaya, su madre vivió hasta el 11 de julio de 1937.
Fue el quinto hijo del Matrimonio Anaya Legorreta, aunque tres de sus hermanos fallecieron muy pequeños, sobreviviendo únicamente el mayor de ellos, de nombre Ignacio.
Fue bautizado el 6 de julio de 1893 en la parroquia de San Sebastián con el nombre de Ricardo Basilio, Ricardo en honor a su padre fallecido y Basilio por el Santo conmemorado el día de su nacimiento, sus padrinos fueron don Lorenzo Cortina y doña Josefa Débora de Cortina.
Su primera comunión la recibió de manos del presbítero Manuel Campa.
Sus primeros conocimientos escolares los adquirió en la escuela de don Calletano Cardona; sus estudios fueron auspiciados por los sacerdotes Pascual Ramos y el Sr. Cura Sosa (¿?)
Ingresó al seminario el 1º de enero de 1905, a la edad de 12 años. En ese tiempo el Seminario se encontraba en la Calle del Apartado o del Mesón de San Francisco, hoy Calle de Madero, donde actualmente es la casa de la Acción Católica.
Recibió las órdenes menores el 11 de noviembre de 1911 en el oratorio privado del Obispo Ignacio Montes de Oca.
En 1914, durante el periodo carrancista, siendo Gobernador y Comandante Militar el General Eulalio Gutiérrez, fueron desterrados la mayoría de los sacerdotes de San Luis Potosí, se expropiaron los bienes eclesiásticos, entre los que estaba el seminario conciliar, se expulsó de este a los alumnos y se demolió el viejo templo de Tequisquiapan.
El Gobierno de Gutierrez fue tan intransigente con la Religión Católica que llegó incluso a prohibir las confesiones, a menos que fueran en artículo de muerte y en presencia de un oficial del ejército.
Al quedar fuera del Seminario, Ricardo B. Anaya aprovechó el tiempo para trabajar y contribuir al sostenimiento de su madre y al mismo tiempo prestaba atención a la catequesis en San Miguelito y San Juan de Guadalupe y junto con otros seminaristas expulsados solicitó la clase de “Dogma” al dominico Elías González Fierro y la de “Moral” a Fray Manuel de los Ángeles Castro.
En ese tiempo se le asignaron los puestos de Sacristán Mayor de Catedral, Oficial Mayor de la Mitra y Archivista y Contador.
A nombre propio y de los otros seminaristas, solicitó pasar a otra diócesis para ser ordenados sacerdotes, `petición que les fue denegada y posteriormente, en 1919, Ricardo B. Anaya lo solicitó por carta al Obispo Montes de Oca, que se encontraba en Europa y este le autorizó pasar al Seminario de San Carlos Borromeo en Filadelfia, EUA, para presentar su examen final, ahí ingresó el 10 de septiembre de 1919, donde previo al examen hizo un repaso de ambas teologías, hizo el 2º curso de Derecho, el 3º de Hermenéutica, el 4º de rúbricas y el 2º de Historia Eclesiástica.
En Octubre de 1920 llegó la autorización para que los seminaristas Esteban Sánchez, Luis Salazar, Jesús T. Martínez, Carlos S. Moctezuma, Juan Licea y Ricardo B. Anaya pasaran a la diócesis de Zacatecas a ordenarse. Así el 26 de Diciembre de 1920, en la catedral de Zacatecas fueron ordenados por el entonces Obispo de aquella diócesis, el Sr. Miguel M. de la Mora.
El día 8 de enero de 1921 celebró su primera misa en el templo parroquial de San Miguelito.
El Obispo Miguel M. de la Mora lo envió al Instituto Católico de París donde obtuvo el título de Doctor en Ciencias Sociales, Económicas y Políticas, el 27 de agosto de 1927, con la tesis “Le conflict religieux au Mexique” (El conflicto religioso en México). Una copia de esta tesis se encuentra en la Delegación Apostólica de Washington.
Antes de regresar a México fue invitado a Londres para dictar una conferencia sobre “La persecución religiosa en México” y regresó posteriormente a américa por los EEUU, pero tuvo que permanecer un tiempo en San Antonio, Tex. Por enmcontrarse cerradas las fronteras, fue hasta septiembre de 1929 que pudo ingresar a México y regresar a San Luis Potosí, donde de inmediato recibió diferentes encargos, entre los principales: organizar la acción católica y hacerse cargo de la capilla de Guadalupe.
Organizó “El Círculo Cultural Obrero”, La Unión de Obreras de la Aguja”, “La Unión de Empleadas Católicas” a la que se anexó la de profesoras, “Las Uniones de Cargadores y Molineros”, “El Patronato de Obreros” y las Sociedades Parroquiales de Auxilio Mutuo, y además era maestro del Seminario Conciliar.
Además de su activa labor Social y religiosa, era un magnífico orador y como diplomático mejoró las relaciones entre la Iglesia y el Estado en San Luis Potosí, y cultivó una estrecha amistad con Gonzalo N. Santos, quien en su libro “Memorias”, documenta esa amistad y lo menciona en repetidas ocasiones con afectuosas palabras, fue su interlocutor en asuntos religiosos, además de consultarle cosas del orden social; decía que Ricardo B. Anaya era un hombre íntegro en toda la extensión de la palabra.
Desde 1914, el Seminario en la calle de Madero había sido expropiado por el gobierno y en su lugar fue colocada la Escuela Normal del Estado, que funcionaba en precarias condiciones, el padre Anaya comenzó a gestionar con Gonzalo N. Santos la devolución del inmueble y sugirió la creación del edificio de la Normal del Estado, cuando el Gobernador visitó la Normal en el viejo Seminario, y se dio cuenta de las condiciones en que estudiaban los futuros maestros, no lo pensó mas y construyó el edificio de la Normal del Estado en los terrenos de la antigua cervecería y le puso el nombre de su hermano Pedro Antonio Santos y entregó el antiguo seminario a Ricardo B. Anaya, con la única condicionante de que nunca mas volviera a funcionar como seminario. Ricardo B. Anaya formó una Asociación Civil que fue la receptora oficial del inmueble, lo acondicionó decorosamente y dio albergue a las asociaciones fundadas, principalmente a la Acción Católica..
Entre algunas obras materiales que también realizó se encuentra la Casa del Sacerdote en la esquina de Iturbide e Independencia y la “Casa de Formación de la Joven campesina, realizada en 1946.
Entre las obras escritas por Ricardo B. Anaya se encuentran “Monografíoa del Seminario Conciliar de San Luis Potosí, Memorias de un viaje y Curso para propagadores de la Acción Católica..
Murió el 11 de Marzo de 1962 en el Sanatorio Español de la Ciudad de México, siendo trasladado de inmediato a la ciudad de San Luis Potosí, para ser velado el día 12 en la Capilla de Guadalupe.
Ofició sus honras fúnebres el Obispo don Luis Cabrera Cruz. Actualmente sus restos reposan en la misma Capilla de Guadalupe


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Bibliografía
J. Gerardo Garhdez: Presidentes de México y Gobernadores de San Luis Potosí.
Gonzalo N. Santos: Memorias
Guadalupe Torre López: Mini biografía del Sr. Pbro. Dr. Dn. Ricardo B. Anaya
Guadalupe Torre López: Instantáneas del Padre Anaya. servicio de amor
Pbro. Dr. Ricardo B. Anaya; Memorias de un viaje. Lejano Oriente y España

jueves, 31 de marzo de 2011

La Calle de Zaragoza en San Luis Potosí

Toda ciudad antigua que se precie de linaje o abolengo tiene, aunque no lo sepa alguna calle con historia relacionada a lo mismo.






No es propiamente la calle principal en la actualidad, pero en su momento lo fue por tener entre su vecindario las principales personalidades de su tiempo sin decir con esto las personas mas ricas que no es lo mismo.


En San Luis Potosí la calle de Zaragoza ha tenido una importancia muy especial y casi desde siempre ha tenido la misma medida tanto a lo largo como a lo ancho, actualmente es una calle peatonal que va desde el lado suroeste de la plaza de armas hasta la antigua “Calle de la Alegría” hoy parte de la calle Pascual M. Hernández, frente a lo que fuera la Plaza de la Merced, ahora Jardín Colón y ha sido conocida en otros tiempos con nombres diferentes, primero como la “Calle de la Concepción”, luego como “Calle de San Lorenzo” cuando llevaba hasta una ermita que fue erigida a fines del siglo XVI por don Gabriel Ortiz de Fuenmayor, (de la que ya les platicaré en otra ocasión) y su penúltimo nombre y el que mas permanencia tuvo en el tiempo fue el de “Calle de la Merced”, desde la primera mitad del siglo XVII hasta apenas entrando el siglo XIX cuando recibió el nombre de “Calle de Zaragoza” en honor al General Ignacio Zaragoza.



A lo largo de esta calle fueron construidas grandes fincas donde habitaron personalidades como Félix María Calleja del Rey que vivió según se cuenta en dos casas diferentes en la misma calle, la mas conocida es donde se encuentran los hermosos balcones del lado poniente donde comienza la calle y el otro punto en la esquina con Universidad. Los Liñán que construyeron la enorme finca que llevó ese nombre durante siglos y que está en contra esquina de la Plaza de Aranzazu, donde actualmente hay unas oficinas de Hacienda y en la que curiosamente nunca vivió la familia Liñán; Germán Gedovius vivió en contra esquina de lo que es el Hotel Filher, cuando se construyó este, fue la tienda mas importante de telas en su tiempo, también ese edificio fue el obispado a fines de los años veinte del siglo XX; Don Octaviano Cabrera Ipiña vivió en esa calle hasta su muerte. Ahí estuvieron grandes negociaciones como “Al Libro Mayor” (donde vivían los Kaiser) al principio de la calle y “La Cubana” al final de la misma.


En la esquina de Zaragoza con Iturbide, casa de los Kaiser, estuvo durante más de 70 años en el siglo XX, un termómetro grande, que en realidad fueron dos, el primero de Mercurio duró mas de 40 años y fue reemplazado cuando lo rompió una granizada, por otro de alcohol que funcionó mas de 30 años hasta principios de este siglo y una vez roto por las mismas razones que el anterior, fue retirado definitivamente. Se le consideraba el Termómetro de la ciudad, a donde podía recurrir cualquiera que quisiera conocer la temperatura ambiente.



La calle de Zaragoza es hoy en día prácticamente una calle comercial, son ya muy pocas las familias que viven en esa calle, se perdieron muchas de esas fincas de las que nos hablan los viejos cronistas algunas están escondidas tras locales comerciales, pero sigue siendo una calle importante y de negociaciones que sirven referencia en San Luis Potosí, como en sus tiempos lo fue “La tienda de don Luis Villalpando”, “Los Laboratorios Gliser”,que son los laboratorios homeopáticos mas importantes de México; El mismo Hotel Filher que parece ya no será mas y por supuesto “La Cubana” que es hoy en día la tienda mas antigua de San Luis con casi 160 años de existencia.

sábado, 26 de marzo de 2011

Las Bicicletas en San Luis Potosí.


La bicicleta es uno de los inventos que parece permanecerán vigente desde su creación alrededor de 1818; invento que se atribuye al alemán Karl von Drais, no tenía pedales, era simplemente una barra o tabla con un asiento y dos ruedas, la forma de impulsarse era alternando los pies sobre el piso, algo así como correr montados en este objeto al que llamaron velocípedo y que en el año de 1830 un obrero escocés de nombre Kirkpatrik Mac Millan le agregó un mecanismo de pedales para ser accionada con los pies, naciendo así el prototipo de la bicicleta moderna y en la segunda mitad del siglo XIX alrededor del año 1860 Pierre Michaux le agregó los pedales como los conocemos actualmente, pero estos iban en la llanta delantera, en seguida le fueron adicionadas las llantas de caucho, después el Sr. Dunlop aportó los neumáticos inflables que mas tarde perfeccionaron los hermanos Michelín, haciéndola mas cómoda y suave en su manejo.
Buscando hacerla mas veloz, en Francia es creada por James Starley en 1870 la bicicleta de rueda alta y quince años después, en 1885 John Kemp Starley de Inglaterra le agrega la transmisión de cadena convirtiéndola en una máquina no sólo mas veloz sino mas segura, desde entonces la bicicleta no tuvo muchas modificaciones ni adiciones mecánicas importantes, hasta 1960 en que es creada la bicicleta de pista en los Estados Unidos de Norte América y en la década de los setenta la bicicleta de montaña.
En México, en general y en San Luis Potosí en lo particular, fue un gran acontecimiento, reservado primero para la gente citadina de clase media y alta; era un juguete de lujo y pronto se convirtió en el pasatiempo favorito de los jóvenes para pasear montados en ellas.
De los paseos en bicicleta siguieron las competencias de velocidad y ya a principios del siglo XX las mujeres montaban en unas bicicletas con el cuadro modificado para ellas.
En los años veinte del sigloXX pasó por San Luis un ciclista solitario, al parecer Guatemalteco, que recorría todo México con la meta de llegar a New York; su presencia fue motivo de admiración, fue hospedado en el Hotel España y tanto su esfuerzo como simpatía influyó positivamente en los potosinos, por el ciclismo deportivo. Por esos años veinte, cuando se puso en función el aeródromo que era una gran planicie donde ahora está la colonia burócrata y alrededores, se acondicionaron algunas partes para competencias atléticas y carreras de bicicletas, desde entonces el ciclismo en San Luis se practica con cierta regularidad, surgiendo grandes figuras y promotores de este deporte del que mencionaré a don Héctor Hernández sin agravio de nadie, pero este señor merece ser mencionado por haber sido durante muchos años un impulsor promotor y patrocinador de este deporte del que podemos presumir en San Luis al contar con una de las fábricas de bicicletas que compiten en tecnología y calidad con las mejores del mundo, “La fábrica de Bicicletas Mercurio” que tiene filiales en otros países.
Al uso de la bicicleta como vehículo para paseos y deporte le vinieron otros importantes, el principal obviamente para transportarse económicamente de su casa al trabajo, siguiendo como vehículo para reparto, aún hoy en día es el transporte favorito de repartidores de periódico y de correspondencia. Los lecheros le adicionaron una angosta parrilla sobre la rueda trasera, donde colgaban sus botes de acero y recorrían la ciudad para hacer sus repartos, lo mismo hacían los vendedores de aguamiel y pulque con sus barriles semicilíndricos colgados en la bicicleta, los afiladores que se anunciaban con un silbato de de varios tonos le adaptaban sus herramientas a la bicicleta.
Ya en las dos o tres décadas finales del siglo XX la bicicleta perdió uso como transporte y surgieron muchos modelos para diferentes usos deportivos, sin embargo en los años recientes y haciendo conciencia ecológica, las autoridades potosinas han tratado de impulsar nuevamente el uso de la bicicleta como importante medio de transporte personal, ahora sólo falta que a esta idea siga la infraestructura vial para hacer factible esta brillante idea que en países como Holanda (donde hasta la reina monta en bicicleta) y la polucionada China usa cotidianamente.