lunes, 7 de diciembre de 2009

Fernando Z. Maldonado


Le suena a Ud. el nombre de Fernando Zenaido Maldonado Rivera?, tal vez no, pero si le digo Fernando Z. Maldonado es muy probable que sepa de quien hablo.Fernando Zenaido Maldonado Rivera nació en Cárdenas, San Luis Potosí, el 20 de agosto de 1917. Sus padres fueron el Sr. Moisés Maldonado y la Sra. Catalina Rivera de Maldonado, y tuvo cuatro hermanos: Juan, José, Concepción y Elisa.Desde niño se interesó por la música y la composición. A los siete años compuso el vals "Catalina", dedicado a su madre.Estudió piano, flautín y armónico bajo la guía de su tío Evodio Rivera Torres y su abuelo don Tristán Rivera, quienes eran músicos.Destacó como estudiante y como músico ejecutante en San Luis Potosí, y más tarde viajó a Monterrey, en donde integró un grupo musical con el que incursionó en los espectáculos y en la radio.En 1942 contrajo matrimonio con la compositora María Alma (María Alma Basurto Río de la Loza), creadora de canciones como "Compréndeme" y "Tuya Soy".En 1945 viajaron a la Ciudad de México en busca de mejores oportunidades. En la XEW consiguió platicar con Don Emilio Azcárraga Vidaurreta, de quien obtuvo la oportunidad de trabajar en esa importante radiodifusora como pianista y buscador de nuevos intérpretes. Ahí logró llevar varias de sus canciones al éxito en la voz de diversos cantantes, como Genaro Salinas, Julio Flores, Fernando Fernández y Lupita Palomera, entre otros.Fernando Z. Maldonado tenía una gran versatilidad, por lo que componía baladas, boleros, cumbias, valses y canciones rancheras.En 1950 logró internacionalizarse al grabar profesionalmente, como pianista, discos que alcanzaron fama mundial, gracias a que en esa época era bien apreciado el trabajo de pianistas concertistas como Consuelo Velázquez y Beatriz Murillo.Como las mayores ventas de discos las lograban los artistas estadounidenses, decidió adoptar el seudónimo de Fred McDonald al firmar un contrato con la CBS para trabajar como arreglista, compositor y director musical. Con este nombre logró gran popularidad.Entre sus grandes éxitos se pueden mencionar "Volver, Volver", "Amor de la Calle", "Voy Gritando por la Calle", "Payaso" (de la que hizo una magnífica interpretación Javier Solís), "Hermoso Cariño" (interpretada por Vicente Fernández) y muchas otras que han sido grabadas por las Hermanas Huerta, Andy Russell, Los Panchos, Sonia López, María de Lourdes, Queta Jiménez "La Prieta Linda", Enrique Guzmán, Raphael, Ray Conniff, Olimpo Cárdenas, Humberto Cravioto y Laura Záizar.El Mtro. Fernando Z. Maldonado falleció el 23 de marzo de 1996 en Cuernavaca, Morelos.Ahora bien, sabe Ud. donde queda la Colonia Fernando Z. Maldonado?, se encuentra aquí en la ciudad de San Luis Potosí, sí, existe desde el 25 de Junio de 1982, día en que fue develada una placa de cantera dándole su nombre a esa colonia, pero nunca se les dijo a los habitantes de la colonia alamitos, que a partir de esa fecha cambiaba de nombre a “Compositor Fernando Z. Maldonado” incluso nadie se toma el cuidado de leer esa piedra grabada que se encuentra obstruida por una armazón de acero inoxidable de esos que se utilizan para colocar anuncios de espectáculos y está sobre el camellón de Mariano Jiménez con Zenón Fernández, a un costado de la estación central de bomberos.Tal parece que esa forma de homenajear al compositor fue una tomada de pelo, bueno, en su caso sería de peluquín ya que el Maestro era calvo y usaba bisoñé, pues no aparece ni en los planos de la ciudad.El caso es que si presumimos la potosinidad del maestro Fernando Z. Maldonado y en un homenaje que se supone serio y oficial se le nominó así a una parte de la ciudad, no es justo que haya quedado en el solo momento de haber develado la placa aquel 25 de junio de 1982.
El Sr. Manuel Hwerrera Maldonado, productor y arreglista musical es nieto del Mtro. Z. Maldonado y nos manda algunos datos para complementar y corregir algunos datos:
"El nombre de mi bisabuela era Catarina, como el vals que menciona; Catarina no Calatlina. El año en que viajaron a México mis abuelos Maria y Fernando no fué en 1948, sino en 1941.Mi Tia Maria Alma (unica hermana de mi Madre Mirza Maldonado) nació en el 19443 ya estando instalados allá en el D.F. Mi abuela se llamaba Maria Luisa Basuro Rio de la Loza, mejor conocida en el medio artistico, como María Alma".
Mi agradecimiento por permitirnos conocer mejor a su abuelo.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Joaquín Antonio Peñalosa Santillán


Poco, muy poco se ha escrito sobre alguien que mucho escribió y lo que se ha escrito es tan erróneo que en nada dibuja la imagen de Joaquín Antonio Peñalosa, se ha dicho que era obispo o fraile franciscano y ni una ni otra cosa; los potosinos lo sabemos porque lo conocimos, cuando menos lo vimos alguna vez ya fuera en su programa de cinco minutos de felicidad, que en realidad eran como quince, pero siempre amenos llenos amor, con mensajes de crecimiento humano y espiritual, o lo escuchamos en la radio y después lo vimos en Televisión con su programa de temporada navideña, Camino a Belén y sin mencionar su extensa bibliografía; escribió mas de noventa libros, y un sinfín de artículos periodísticos publicados en prácticamente todos los diarios de la localidad.
Sus letras fueron conocidas en prácticamente todo el mundo de habla hispana, sin embargo poco se sabe de su persona y obra humanitaria a favor de la infancia pobre de San Luis Potosí.
Monseñor Joaquín Antonio Peñalosa y Santillán nació en San Luis Potosí el 9 de Enero de 1922, sus padres fueron don Rafael Antonio Peñalosa Sanz y doña Josefina Santillán Bocanegra; por ella le viene el parentesco con Francisco González Bocanegra.
Queda huérfano de padre a muy tierna edad, siendo entonces su madre sostén y guía.
A los 13 años ingresa a la Escuela Apostólica de los Misioneros del Espíritu Santo en Guadalajara, Jal. donde se distinguió por su facilidad en el aprendizaje y dominio del Latín, pero tuvo que regresar a San Luis cuando su madre se enferma, es entonces cuando ingresa al Seminario potosino, de donde lo ordena Sacerdote, el obispo Gerardo Anaya Diez de Bonilla el 1 de noviembre de 1947; su primera misa la celebra en la capilla del convento de las Misioneras del Espíritu Santo y ejerce su ministerio sacerdotal en la Parroquia de San Miguelito y el templo del Sagrario.
En 1952 parte a la Cd. de México donde realiza estudios de posgrado y doctorado en Letras Españolas presentando, en el postgrado, la tesis “Francisco González Bocanegra –su vida y su obra-“ y para el doctorado “Entraña Poética del Himno Nacional”, rindiendo con esto, además, homenaje a su sangre.
En 1957 funda “El Hogar del Niño” donde recibía niños sin recursos y les proporcionaba casa, vestido, alimento y estudio. En la actualidad sigue funcionando esta institución con algunas modalidades, sin perder de vista los principios y espíritu para lo que fue creado.
Aunada a su vocación por el estudio estaba su vocación por la docencia y fue maestro en el Seminario, el Instituto Tecnológico entonces regional, la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, en los Colegios Motolinía, Sagrado Corazón, Hispano Inglés y el Instituto Potosino de los hermanos maristas y otros más.
Participó en la construcción de dos templos: Cristo Rey y La Anunciación.
Tenía el hábito de escribir todos los días, aún en aquellos en que no sentía inspiración para hacerlo. Siendo seminarista fue descubierto, como escritor, por el Obispo de Monterrey don Guillermo Tritschler y Córdoba, quien recomiendo al Obispo Potosino, don Gerardo Anaya, que apoyara a Peñalosa y gracias a eso se publica su primer libro “Ensayos Poéticos de Manuel José Othón.
En 1948 publica por su cuenta su primer libro “Pájaros de la Tarde”, en 1950 “Invitación a los clásicos”, 1951 “Ejercicios para bestezuelas de Dios”, 1959 “Siete poemas”, 1961 “Canciones para entretener la nochebuena”, 1962 “Sonetos desde la esperanza”, 1963 “Un minuto de silencio”, 1977 “Museo de cera”, 1986 “Sin decir adiós”, 1992 “Aguaseñora”, 1993 “Copa del mundo”, “Cantigas de Santa María”, 1997 “Hermana Poesía”, 1999 “Cantar de las cosas leves” y muchos, muchos mas con una variedad de temas y géneros tan extensos que los hay para todos los gustos, niveles y edades.
Algo observable en su extensa bibliografía es que conforme fue avanzando en edad fue creciendo en sensibilidad y sencillez.
Fue Capellán de la plaza de toros, ovinamente era aficionado a la fiesta brava.
Socialmente se desenvolvía en todos los círculos sociales durante algún tiempo fue el cura de moda entre la clase acomodada que sostenía con sus donativos y limosnas de algunos, a sus niños pobres. Tan estrecha era su relación con la burguesía potosina que de broma o no se le ligaba a la familia mas representativa de fines de los sesentas y principios de los setentas con la frase “Uy no, que darán los Meade y el Padre Peñalosa”.
Joaquín Antonio Peñalosa fue llamado por el Padre Celestial, el 17 de noviembre de 1999 y el cura escritor, como hijo, obediente fue a Él.
La calle donde vivió, en una casita anexa al Hogar del niño, en la entonces Avenida de las Torres se llama hoy Joaquín Antonio Peñalosa .

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Don José Inés Loredo y su famosísima “Carne Asada a la Tampiqueña

Muchos son los potosinos que por falta de oportunidades en estas tierras se ven obligados a emigrar en busca de sustento y desarrollo, tal es el caso de don José Inés Loredo, nacido en San Luis Potosí el 21 de enero de 1902 y a la edad de 13 años emigra al puerto de Tampico Tamaulipas, en 1915, muy probablemente acompañado o acompañando a su hermano mayor Fidel.
Llegando a Tampico comienza a desempeñarse en modestos trabajos de comedor en el Hotel Imperial, de ahí pasa al Café Victoria donde encuentra colocación como camarero (mesero) y posteriormente en el Restaurante Opera, Cabaret Louisiana, los Restaurantes Manhatan, Astoria y Royal, hasta llegar al Hotel Bristol en el año de 1932, que tenía entonces el mejor restaurante de todo el país .
Por su profesionalismo, vocación de servicio y don de gentes, José Inés era ya una persona bien relacionada y apreciada en el puerto. Por lo que fue invitado a participar activamente en diferentes puestos públicos, primero como regidor, después como jefe de la policía y por último presidente municipal de Tampico, Tamps. Cabe mencionar que durante sus gestiones en esos diferentes puestos nunca dejó su trabajo como mesero, incluso se cuenta la anécdota, que siendo presidente municipal, recibió la visita de un alto funcionario del gobierno de Tamaulipas, quien posteriormente fue atendido en el restaurante del Hotel Bristol por el mismo don José Inés, el funcionario aquel no podía creerlo y preguntó a don José la razón de su trabajo y este le contestó que no podía darse el lujo de dejar su trabajo pues con el sueldo de presidente municipal no le alcanzaría para vivir como estaba acostumbrado a hacerlo.
Era la época de bonanza petrolera y las propinas superaban en mucho los sueldos de cualquier profesionista.
En 1939 decide irse a la ciudad de México junto con su hermano Fidel Loredo, los compañeros de trabajo Rodrigo Ramírez , Héctor Crespo y el maestro de cocina Antonio de Rocabruna y Valdivieso, con la idea de fundar un restaurante que inicia en un modesto local en Balderas y Av. Juárez, cercano a la Alameda Central y le pusieron por nombre “Tampico Club”. La cocina estaba a cargo del maestro Rocabruna y Fidel Loredo, la especialidad de la casa fue el “Almuerzo Huasteco” que pronto cobra fama y consistía en Cecina Huasteca (que a diferencia de las cecinas que se sirven en otras partes esta es fresca, suave, jugosa y tierna consistencia) enchiladas verdes, queso asado a la plancha y una casuelita de frijoles negros con epazote, sin faltar el café de olla (que es preparado con canela y endulzado con piloncillo), fue tanta la aceptación de este “Almuerzo Huasteco” que los comensales lo pedían a toda hora, de tal suerte que el restaurante Tampico Club permanecía abierto las veinticuatro horas, es entonces cuando don José Inés Loredo diseña el platillo de Carne Asada a la tampiqueña con un filete delgado y largo de carne asada dispuesto a lo largo de un plato oval, con una guarnición de rajas de chile poblano, enchiladas que de origen debieron ser verdes del tipo huasteco, esto a un lado de la carne y al otro aguacate picado con chile y cebolla, frijoles negros refritos con totopos y queso, a este platillo se le daría un simbolismo, la carne asada al centro representaría al río Pánuco; el platón o plato oval, la zona Huasteca; las enchiladas verdes, los verdes campos de la región; los frijoles negros la tierra fértil y el queso blanco, la pureza de la gente del lugar.
Aún cuando San Luis Potosí lo único que tiene de don José Inés Loredo es su Acta de Nacimiento, honra su memoria sirviendo la Carne Asada a la Tampiqueña, con enchiladas potosinas, como recordando que su creador nació en estas tierras.
La fama del Tampico Club fue tanta que recibía a distinguidos personajes de la política, el arte y los espectáculos, sin faltar por supuesto familias que encontraban en el lugar un ambiente sanamente agradable.
Nacen después otros restaurantes propiedad de don José I. Loredo, como el Restaurante Loredo en la calle de Hamburgo y en 1944 El Mesón del Caballo Bayo, este se especializó en comida mexicana y nadie daba buenos augurios dado que su ubicación era lejana al centro de la ciudad, mas allá del Hipódromo, prácticamente en despoblado, sin embargo ha sido el mas representativo de los restaurantes de don José Inés Loredo cuya fama ha trascendido fronteras.
Y siguieron abriendo restaurantes Loredo hasta crear el Grupo Loredo, que además de operar sus propios restaurantes en diferentes entidades de la República, da servicio a comedores industriales.
En Tampico, Tamaulipas , una escuela primaria tiene su nombre, como en 1973 a una calle del puertose le puso el nombre de José Inés Loredo.
En 1964 Recibió un homenaje por parte de la cámara de restauranteros, de la que fue fundador.
En 1974, la Asociación Nacional de cocineros y reposteros de España le otorgó el título Caballero de la Orden de San Lorenzo y en 1977 la Organización Milano de Italia le otorgó el II Cuoco D’Oro Internazionale. Fue considerado hasta sus últimos días Presidente Vitalicio de la Asociación Mexicana de Restaurantes y presidente de la Asociación de Técnicos Gastronómicos y Hoteleros de la República Mexicana.
La Cámara Nacional de la Industria Restaurantera ha instituido el premio al mérito empresarial restaurantero “José Inés Loredo” a la cocina Mexicana.

miércoles, 7 de octubre de 2009

“El brigadier” de Jorge Andrés Zarzosa Garza

Un tesoro de familia es guardado celosamente por alguno de los integrantes mas viejos de la familia, le dicen “El libro”, lo pronuncian así, quedito con tono misterioso para que la voz no salga mas allá de los muros, Jorge Andrés vive desde pequeño con el misterioso libro rondando en su cabeza, mas de una vez lo llegó a ver a distancia prudente entre las manos del abuelo que lo maneja delicadamente.
El abuelo muere y sus bienes son distribuidos en santa paz a cada uno de sus descendientes directos y quiere la suerte que “El libro” quede en propiedad de uno de los miembros de la familia que al no saber que hacer con él y conociendo el profundo cariño que Jorge Andrés tiene por la trayectoria de la familia desde su llegada a México allá por el siglo XVIII, se lo ofrece en propiedad.
Cuando por fin, el Lic. Jorge Andrés Zarzosa obtiene el tesoro de la familia, pasa noches en vela viendo y descubriendo documentos originales de un valor incalculable, que le hablan de la trayectoria patriótica de su ascendente Pedro José Zarzosa y Oviedo nacido en la Hacienda de Bocas, S.L.P., un Héroe sin monumento, sin estatua en plaza pública, sin reconocimiento en los anales de la historia patria. Y descubre al Realista por disciplina y al Insurgente por convicción, que fue determinante en la consumación de la Independencia de México.
El espíritu exaltado de Jorge Andrés llora ante el silencio oficial y la ingratitud de la historia que no menciona a aquel que lo dio todo por ver, finalmente, a su patria libre.
Pareciera que todo terminaría con la posesión de “El libro” pero ante el descubrimiento de aquel antepasado, el Lic. Zarzosa se da a la tarea de saber mas de Pedro José Zarzosa y viene a San Luis, logra entrevistarse con el entonces gobernador, que ante tan sana intensión, le procura todo tipo de facilidades para que investigue cuanto necesite en donde así lo considere. El autor descubre la “Fe de bautizo” y con ella una ascendencia aún mayor que lo lleva hasta Nicolás Fernando de Torres y con ello hasta Oviedo, España, (cuna de los Zarzosas). Recaba mas documentos aquí en San Luis y va al archivo de la Secretaría de la Defensa Nacional, donde descubre un legajo del Brigadier Pedro José Zarzosa y a su vez en el Archivo de la SEDENA quedan maravillados con los documentos que presenta Jorge Andrés al que le piden les permita curarlos para su conservación y le dan acceso a todo lo referente del héroe olvidado. Viaja luego al Archivo de Indias y regresa con el firme propósito de hacer justicia al hombre, al nombre y al pueblo, dándolo a conocer de alguna forma accesible.
Escribe el libro que pretendiendo quitar la pesadez que para muchos significa leer historia, la hace una exposición novelada siendo el plus de su obra, la colección de documentos que se guardaban en el misterioso “libro(tesoro de familia)” así como los demás que fue recogiendo en su investigación exhaustiva, que por cierto no terminado aún.
Este Libro, “El brigadier” de Jorge Andrés Zarzosa Garza es un regalo que hace al pueblo de San Luis con motivo del bicentenario del inicio de la Guerra de Independencia” y bueno es que se encuentre en la biblioteca de cada hogar en San Luis Potosí.

lunes, 28 de septiembre de 2009

UN MONUMENTAL Y ESCULTÓRICO ADEFESIO

Siendo objetivos hay que reconocer que no todo en cantera y escultural de San Luis Potosí, ha sido hermoso.

El 3 de Noviembre de 2008, con motivo del 416 aniversario de la fundación de San Luis Potosí, el alcalde de la ciudad, Lic. Jorge Lozano Armengol, develó una espantosa estatua representativa de San Luis Rey de Francia; la escultura mas fea que se haya erigido en San Luis, obra artesanal de Héctor F.V., tallada en cantera rosa.
Independientemente de las proporciones poco estéticas, el rostro de Luis IX Rey de Francia, expresa un pavor incontenido, ojos desorbitados casi bizqueando que parecen a punto de salirse de sus cuencos y el gesto en su boca parece un puchero a punto del llanto, la espada que mas parece un juguete de madera, levantada tras su cabeza como a punto de descargar, indeciso, el golpe sobre una alimaña en el suelo frente a él.

En el pedestal, el logotipo del ayuntamiento de Jorge Lozano Armengol, el nombre de la ciudad escrito en palabras separadas a tres líneas, en seguida H. Ayuntamiento 2007-2009 y bajo de él el lema de esa administración : “Construyendo el futuro”.

Mas abajo sobre el muro de la jardinera, clavada con siete clavos colocados asimétricamente, la placa de cantera que dice:

ESCULTURA DEL PATRONO DE LA CIUDAD
“SAN LUIS REY DE FRANCIA”
INAUGURADA EL 3 DE NOVIEMBRE DE 2008 POR EL
LIC. JORGE LOZANO ARMENGOL
PRESIDENTE MUNICIPAL
EN EL 416 ANIVERSARIO DE LA
FUNDACION DE LA CIUDAD
H. AYUNTAMIENTO DE SAN LUIS POTOSI
2007 – 2009


Aclarando el dato de la placa diré que la Ciudad de San Luis Potosí no se fundó el 3 de Noviembre de 1592, lo que se fundó en esa fecha fue el pueblo de españoles y el título de ciudad fue otorgado hasta el 30 de Mayo de 1656, 64 años después. En este caso cuando se refiere a la fundación de San Luis en esa fecha simplemente decir así “la fundación de San Luis Potosí” y no anteponer lo de “ciudad” para no caer en el error que de por si está implícito en cuanto a la fundación de San Luis como población, pues ya antes, aproximadamente desde 1583 existía un centro de población denominado San Luis, fundado por Fray Diego de la Magdalena, con un puñado de Chichimecas o Guachichiles al mando de Mocuamalto.
San Luis Potosí, específicamente el Barrio de San Juan de Guadalupe y mas allá, en escalerillas se tiene fama de ser territorio de “Cantereros” o talladores de cantera, pero no son propiamente escultores en su generalidad. Muy probablemente de ahí se haya contratado los servicios del creador de esa figura.
Que fue colocada sobre la jardinera en esquina Nor-Oriente de la “Plaza de los Fundadores” , ahí permaneció algunos meses que no llegaron al siguiente aniversario de la ciudad. Una mañana de cualquier día de 2009 amaneció la mencionada esquina sin el adefesio escultórico y en su lugar un parche mal hecho que evidencia la falta de capacidad de del ayuntamiento 2007-2009, para dar mantenimiento a la ciudad.

Con todo y la mal hecha remediación, la esquina aquella se ve mejor así, que con la “escultura” del Patrono de la Ciudad.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

El Teatro de la Paz

El Coloso de Villerías. El Teatro de la Paz, uno de nuestros orgullos arquitectónicos fue construido entre 1889 y 1894 en terrenos que en otro tiempo pertenecieran al convento del Carmen y que después de la expropiación de los bienes de la iglesia y hasta 1889 funcionó como cárcel, y fueron justamente algunos de los presos, conjuntamente con otros trabajadores que se contaron por cientos y que durante cinco años participaron primero en la demolición de la antigua cárcel y luego en la construcción del teatro.
Por esos tiempos la cárcel de la calzada estaba también en construcción, había comenzado antes que el Teatro y en cuanto fue posible ser utilizada, aún sin concluir, fueron trasladados los reos desde su antigua residencia, para iniciar las obras de la monumental obra concebida y dirigida por el arquitecto José Noriega.
El teatro de la Paz se inauguró el 4 de Noviembre de 1894, coincidentemente con el cumpleaños del entonces gobernador Carlos Diez Gutiérrez y con el segundo congreso médico mexicano que se celebró con cede en San Luis.
La inauguración del Teatro de la Paz fue todo un acontecimiento, vinieron mas de mil quinientos visitantes, para los que se organizaron banquetes, y serenatas en la plaza de armas que se cubrió con una gran vela. A los vendedores tradicionales se agregaron los vendedores de chisteras.
El programa inaugural, con la presencia del ministro de gobernación, Manuel Romero Rubio, que asistía con la representación del General Porfirio Días, se abrió con el Himno Nacional Mexicano, interpretado por el coro de la Compañía de Opera Popular, que era una compañía Italiana, y las estrofas estuvieron a cargo de las solistas Virginia Ferranti, Angélica Gay y Fanny Perez, Mezzosoprano, soprano dramática y soprano, respectivamente, luego vino el discurso inaugural a cargo del gobernador Carlos Diez Gutierrez y después la intervención del poeta Manuel José Othón, cerrándose el programa con la representación de la ópera “Lucrecia Borgia” de Gaetano Doniezetti.
En los siguientes días sirvió de marco a las sesiones del segundo congreso nacional de medicina y en los años subsecuentes sirvió para audiciones y representaciones memorables, ahí actuaba con frecuencia la orquesta del maestro Flavio F. Carlos. La ciudad era visitada con frecuencia por concertistas de gran prestigio y en 1899 se dio a conocer la gran maravilla del siglo: El cinematógrafo de Lumiere, o la linterna mágica, ese mismo año, en el mes de septiembre, se celebraron los primeros juegos florales organizados por el instituto científico y literario, ahora UASLP.
Del 7 al 9 de Octubre de 1905 se celebró el tercer centenario del Quijote, con el estreno de la obra “El último capítulo, escrita por Othón, justamente para esa conmemoración.
En el proyecto arquitectónico original, el teatro quedaría literalmente abrazado por un hotel cuya fachada daría hacia la alameda, finalmente los anexos exteriores fueron utilizados como oficinas, incluso la de policía y tránsito estuvo ahí, como también estuvo, en los años treintas, la delegación de la Cruz Roja.
Hacia 1927, el teatro ya demandaba reparaciones urgentes, los suntuosos cultos y elegantes espectáculos habían dejado su lugar a exhibiciones de Lucha libre, burlesque y vaudeville.
En 1944, durante el gobierno de Gonzalo N. Santos, el teatro era un vil cascarón al que no bastaba una restauración sino una reconstrucción y así lo decidió el mandatario, formando un patronato para la administración de las obras materiales y el posterior funcionamiento del teatro. En la primera mesa directiva del patronato del Teatro de la Paz, estuvo como secretario Antonio Rocha Cordero y la obra de reconstrucción estuvo a cargo del Arquitecto Francisco Javier Cossio, auxiliado por el Arq. Ignacio Algara y el Ing. Flavio Madrigal., fue entonces cuando se construyeron, acertadamente, la Galería Germán Gedovius y la sala de conciertos Flavio F. Carlos.
Y así, el día 25 de Septiembre de 1949 a las 22:00 horas se hizo la solemne reinauguración, iniciándose con el Himno Nacional Mexicano, tocado por la Orquesta Sinfónica Potosina, dirigida por don Ramón Hernández, en seguida unas palabras de Antonio Rocha Cordero y una intervención mas de la Sinfónica Potosina tocando “El Barbero de Sevilla, cerrando el programa la compañía de teatro de María Teresa Montoya, con ella como protagonista, representando el melodrama “Fiebre de Juventud”.
Desde entonces el teatro de la paz ha sufrido alteraciones importantes, algunas acertadas y otras, aún cuando hayan sido hechas con la mejor de las intenciones han resultado nefastas, como la última que acabó por afectar la acústica de la sala, durante el gobierno del Lic. Fernando Silva Nieto.
El patronato que iniciara en 1944 fue cambiando de personas y al final terminó siendo un obstáculo para muchas representaciones que merecían este escenario, por lo que fueron retirados y entonces la administración del Teatro de la Paz quedó durante un breve lapso, bajo el control de la Secretaría de Educación, hasta que se creó el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes, y posteriormente el Instituto de Cultura de San Luis Potosí y actualmente la Secretaría de Cultura del Estado, que quizás sea el tiempo en que mas uso se le ha dado a este recinto que tanto nos enorgullece a los Potosinos.
Nota, lo de “Palacio de Villerías” fue un mote que alguien le puso por encontrarse en la calle de Villerías y como le da cierto encanto aristocrático que no le va mal, se usa con frecuencia.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Gerardo Arriaga Moreno

Los días 13 y 15 de Marzo de este año 2009, el maestro Gerardo Arriaga estuvo en San Luis Potosí, interpretando con su guitarra el “Concierto de Aranjuez” acompañado de la Orquesta Sinfónica de San Luis Potosí, en el amadísimo recinto del Teatro de la Paz y digo amadísimo recinto porque él como buen potosino se ha de sentir orgulloso, como todos los de acá de este teatro.
Gerardo Arriaga Nació en San Luis Potosí el año de 1957, dicen las crónicas que comenzó a estudiar guitarra en forma autodidacta y después ingresó al Instituto Potosino de Bellas Artes, efectivamente comenzó a tocar en forma empírica cuando apenas cumplía los cinco años.
Realizó sus estudios regulares en San Luis Potosí, hasta el Bachillerato, de ahí brincó al Conservatorio Nacional de Música en la Cd. de México y de ahí siguió una larga y dura carrera. Del Conservatorio de Música se va a España, Sacó su libreta de mar en Veracruz y se contrató como grumete en un barco carguero y fue la forma como llegó a España.
Este dato es muy poco conocido, yo lo se porque tengo la fortuna de contarme orgullosamente como uno de sus amigos, estuvimos en el mismo grupo de Scouts, yo era el Jefe de tropa y él Guía de patrulla, eso me permitió ser testigo de su carrera.
No obstante ser un músico altamente reconocido y respetado en la Europa culta, no ha perdido la sencillez y humildad de toda la vida, en su currículum no olvida incluir a sus primeros maestros, colocando el nombre de Abraham Hernández al lado de Selvio Carrizosa, Mario Lavista, Ferruccio, Vignanelli, Domenico Bartolucci, Armando Renzi, Samuel Rubio, Dionisio Preciado, Ismael Fernández de la Cuesta, Antonio Gallego, Antón García Abril, Román Alis, Enrique García Asensio, Javier Hinojosa, Leo Brouwer y José Tomas.
En Europa estudió en el Pontificio Instituto di Musica Sacra de Roma, el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, El Conservatorio Profesional de Amaniel y la Universidad de Valladolid, amén de otros estudios correlativos, realizados en otras universidades europeas.
Obtuvo dos premios de fin de carrera en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, en las especialidades de guitarra y de musicología. Fue premiado en los concursos de La Habana; José Ramírez, de Santiago de Compostela y Cidade de Ourense.
Estudió musicología, guitarra, composición y dirección de orquesta. Es profesor superior de guitarra y de composición por el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, y se doctoró en Musicología en la Universidad de Valladolid. Obtuvo el Premio extraordinario de fin de carrera de guitarra, y su tesis doctoral ganó el Premio extraordinario de doctorado. Como guitarrista, como intérprete de instrumentos antiguos de cuerda pulsada y mástil y como director de grupos de música antigua tiene una larga trayectoria; ha ganado algunos premios internacionales, ha grabado varios CDs y ha dado conciertos en casi todos los países europeos y algunos americanos.
Ha impartido numerosos cursos en España, tanto en conservatorios como en universidades. Dirige desde hace diez años “El Parnasso”, grupo de música antigua de la Universidad de Valladolid. Es director de Roseta, revista de la Sociedad Española de la Guitarra. Desde 2001 es profesor de musicología en la Universidad Complutense de Madrid.
Es Secretario de la “Sociedad Española de la Guitarra” que recientemente ha publicado la revista “Roseta”
Gerardo Arriaga tiene actualmente la nacionalidad Española y la Mexicana.
Como dato curioso he de decir que a pesar de vivir en España desde 1978, conserva su acento mexicano y potosino, su risa espontánea, su trato amable y el cariño por esta tierra que lo vio nacer.

martes, 15 de septiembre de 2009

Santuario de Guadalupe de San Luis Potosí

La Conclusión de su construcción

En la Sacristía del Santuario de Guadalupe de San Luis Potosí, hay una inscripción que dice que en ese lugar ofició misa el Cura Miguel Hidalgo y Costilla, pero en realidad la presencia de Hidalgo y su relación con los potosinos va mas allá de un acontecimiento aislado, fortuito o accidental.
Por curioso que parezca Miguel Hidalgo, Ignacio Allende y Félix María Calleja del Rey, formaron lo que hoy se denominaría como un “patronato pro-construcción” del Santuario de Guadalupe, al menos para su última etapa.
En 1799 se habían gastado, ya, en la construcción del Santuario, mas de cien mil pesos, una cantidad bastante considerable, pero la obra estaba inconclusa, aunque ya estaba la nave principal, faltaba la fachada y las torres, por lo que el mencionado “patronato” con el ayuntamiento de San Luis idearon la realización de una temporada de toros, con quince corridas. No existe antecedente a corridas de toros en San Luis, no obstante existir en las cercanía, ganaderías de reces bravas. Este hecho, de suyo debió crear gran expectación en la población.
En los primeros días del año 1800, el ayuntamiento solicitó al Virrey Azanza, su anuencia para tan majestuoso evento. El Cura o párroco de San Luis don José Anastacio Sámano (cabe recordar, que en ese tiempo sólo existía una parroquia) se oponía a tales corridas argumentando que eran un motivo para pecar pues las señoras encopetadas se confeccionarían vestidos provocativos para irse a exhibir públicamente, que la gente se emborracharía cometiendo excesos y una sarta de ideas maliciosas mas, que expuso al virrey en una carta y este la turnó al Fiscal, un señor de apellido Borbón que contestó duramente diciéndole al cura que “Sería mas laudable el celo del Cura de San Luis si costeara de su bolsillo la conclusión de la obra del templo de nue3stra señora de Guadalupe en vez de oponerse a las corridas de toros….”
La festividad taurina se programó entonces para el mes de mayo de 1800, para lo cual el ayuntamiento mandó retirar a todos los vendedores y puestos de la Plaza de Armas, reubicándolos en la de San Francisco, para proceder a levantar la temporal plaza de toros, quizás la primera de San Luis.
Pero sucedió que justo por esos tiempos fue cambiado el Virrey Azanza por el señor Marquina y las fiestas tuvieron que trasladarse para el mes de Octubre de ese mismo año.
Dándo los últimos toques a la organización, Hidalgo propuso que abrieran plaza los indios con sus danzas, cosa que no aceptó Calleja que siendo el Comandante de Armas de San Luis lo veía como un desaire a la tropa para que hiciera el despeje de la plaza de toros. Hidalgo, ecuánime y conciliador como debió serlo no vio mayor problema en ello y accedió sin mas a que fueran el regimiento encabezado por Ignacio Allende, subalterno de Calleja partiera plaza, en tanto afuera bailarían los danzantes sus danzas chichimecas.
El Cabildo por su parte solicitó a los hacendados de la región aportaran reces para las corridas, recibiendo una respuesta favorable, algunos además de reces aportaron dinero y otros que no las tenían sólo aportaron dinero, pero hubo quienes no se molestaron en contestar como los de Villela, Jaral, La Estanzuela, El Coyonoxtle, La Sauceda y Pozo de Acuña que se vieron muy mezquinos.
Llegó la fecha, el 9 de Octubre de 1800 se hizo la bendicón del Santuario seguido por un solemne triduo. La primera misa fue cantada por el Cura Hidalgo. (aún se conserva el cáliz utilizado por él) y después de las fiestas religiosas siguieron las profanas, es decir, las Corridas de Toros y toda la feria espontánea que en torno a ella se generó.
La plaza de toros construida de madera y forrada con manta de ixtle, decorada cuidadosamente en su interior, daba un aspecto agradable.
El palco de honor fue ocupado por el Letrado Intendente Interino de la provincia, don Vicente Bernabeu, por el cura don Miguel Hidalgo y Costilla y por el Coronel don Félix María Calleja del Rey, Jefe de armas de San Luis Potosí, en tanto Capitán Ignacio Allende, al frente de una Compañía del Regimiento de la Reina, despejaba plaza, constituyendo esto uno de los mas gustados atractivos que la gente aplaudió todas las tardes.
Los resultados económicos fueron superiores a lo esperado y el reporte del Intendente Bernabeu al Virrey Marquina expresa que a las “funciones concurrió infinito y nunca visto número de gentes de lugares aún muy distantes”…. y …..” ningún desgraciado acontecimiento, sino sosiego y tranquilidad continuas”…Así es como gracias a la comunión de tres personajes de la historia nacional, se concluyó la construcción de nuestro hermosísimo Santuario de Guadalupe y quien iba a decir que diez años después, Hidalgo y Allende estarían enfrentándose en una guerra a l mismísimo Calleja o viceversa

viernes, 4 de septiembre de 2009

El Eclipse del 30 de Mayo de 1984

Desde finales del mes de Julio de este año estuvo circulando un correo electrónico señalando que el 27 de Agosto se podrían ver dos lunas, porque Marte se acercaría tanto a la tierra que parecería una luna adicional y que este acontecimiento no lo volveríamos a ver ningún ser vivo de ahora pues de volver a suceder pasarían muchísimos años.
Los noticieros no dieron cuenta de ello, ni antes ni después del 27 de agosto, por mi parte, crédulo como soy estuve a la expectativa y justo la noche del 27 al 28 el cielo potosino se nubló y me quedé con la duda de “si habrá sucedido”, yo creo que no porque nadie dijo nada después, pero si me hizo recordar aquel eclipse total de sol que sería observado en todo su esplendor o negrura sería mejor dicho, el 30 de mayo de 1984 justamente aquí en San Luis Potosí. Era gobernador de San Luis Carlos Jonguitud Barrios, ya contábamos con el Parque Tangamanga y era justo el lugar donde se darían cita un sinnúmero de científicos e investigadores en la materia para observar tan espectacular acontecimiento que tendría inicio alrededor de las 9 de la mañana.


El Profesor Jonguitud encargó a una empresa la elaboración de cientos, quizás miles de emparedados para dar o vender a los asistentes al parque Tangamanga, las clases se suspendieron para evitar riesgos y algunas personas organizaron con sus familiares, desayunos en algún lugar estratégico donde se pudiera observar el tan esperado eclipse, tal fue el caso del Sr. Francisco Loredo, Propietario del Centro Potosino de Convenciones, que invitó a familiares y amigos a observar el eclipse desde la hermosa terraza del centro de convenciones (Benigno Arriaga 610)
Previo al eclipse la gente hablaba y expresaba sus miedos y supersticiones, los científicos enseñaban, por televisión se daban instrucciones sobre la forma mas adecuada de observar el fenómeno sin poner en riesgo la vista y la venta de anteojos especiales para verlo no se dejó esperar, se agotaron los cristales oscuros de soldador, la gente se preparó con película fotográfica velada, en fin había una gran expectación y llegó el día amaneciendo con una nublazón que ni siquiera permitía ver donde se encontraba el sol, los científicos previsores que habían consultado el meteorológico cambiaron lugar a Matehuala o Aguascalientes y fue en Jalisco, (en Cuyutlan) donde mejor se pudo observar. Los potosinos de la capital nos quedamos con un palmo de narices; en el centro de convenciones nos limitamos a disfrutar del desayuno, que durante unos segundos dio la sensación de ser cena pues simplemente se oscureció todo hasta llegar a una negrura de noche sin luna, el Parque Tangamanga estuvo prácticamente desierto, los emparedados se quedaron esperando comensales y Jonguitud expresó aquello de —Ni modo, el próximo lo organizamos mejor—
Para tal motivo y previo al acontecimiento, se había encargado una escultura representativa del eclipse, la que está colocada a espaldas del edificio de Seguridad, por el lado del eje vial y que hoy día se ve descuidada y cuyo significado se ha olvidado por muchos y se desconoce para otros. Este monumento tiene en su parte superior una flecha que señala el punto preciso donde estaría el sol al momento del fenómeno y en la parte inferior un reloj de sol que actualmente parece media rueda de carreta.
El caso es que entonces como ahora con esto del supuesto acercamiento de Marte y la vista de dos aparentes lunas, el cielo nos ha jugado a los potosinos, la gracia de nublarse inesperadamente, pero como dijo el profesor Jonguitud —Ni modo, la próxima la organizamos mejor.

martes, 4 de agosto de 2009

El Rector y la UASLP al rescate de “La Memoria”

El Lunes 13 de Julio de los corrientes fue radiado, desde el Noticiero de la Mañana, que se transmite de Lunes a Viernes de 7 a 9 de la mañana por la estación “Radio Novedades” en el 6.20 de A. M. un comentario sobre la entrada anterior que señala el olvido en que se encuentra la tumba del Lic. Ernesto Báez Lozano.
Apenas si terminaba el comentario al aire, el Rector de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Lic. Mario García Valdez llamó por teléfono para expresar que sería la Universidad quien realizaría el monumento funerario para la tumba del Lic. Báez lozano, exaltó además el rector la importante labor y trayectoria de don Ernesto a lo largo de su vida en la Universidad, como maestro, como integrante del Concejo Universitario, puntualizando en que, en toda la historia de la Universidad, el Maestro Báez fue quien mas tiempo ocupó un lugar en este concejo. La importancia de su presencia en la creación y vida de Radio universidad y su ejemplo como persona.
Horas mas tarde, el Rector Mario García Valdez, se estaba comunicando personalmente conmigo para pedirme que me involucrara en el proyecto y que me pusiera de acuerdo con la Lic. Pilar Delgadillo para ver que se podía hacer para preservar la memoria del Maestro Báez Lozano.
Al día siguiente Pilar Delgadillo y yo estábamos platicando, me comentó sobre el interés del rector de que además de la lápida se instituyera algún tipo de concurso que llevara el nombre de don Ernesto, por mi parte sugerí que se erigiera un busto a colocarse junto al de Montejano, en la explanada de la Biblioteca Universitaria.
Para la construcción de la lápida lo primero que teníamos que hacer era contar con la autorización de familiares del Lic. Báez, cosa que cuando estoy escribiendo esto ya se ha logrado.
En días pasados llamé a la Lic. Pilar Delgadillo, quien me contestó aún cuando estaba de vacaciones y me dijo que el siguiente paso era reunirnos con el director de la Escuela del Hábitat (Arquitectura) para proceder al diseño y construcción del monumento funerario.
Mantendré informado a Uds sobre el resultado de estas gestiones, en tanto hay que agradecer al Rector y la Universidad por su iniciativa en preservar la memoria del gran memorista.

lunes, 13 de julio de 2009

Ernesto Báez Lozano, la memoria olvidada


El sábado 27 de Mayo de 2006, en su casa de Av. V. Carranza, frente al cine avenida, siendo las 20 horas, el memorable memorista, lic. Ernesto Báez Lozano era declarado muerto, al día siguiente los periódicos daban la nota, algunos exaltaban los dones y cualidades del genial hombre de memoria única. Jamás usó agenda, no la necesitaba, nunca olvidaba lo que tenía que hacer ni lo que había hecho, guardaba en sus cosas un orden de autista y algo ha de haber tenido de ello pues le alteraba sobremanera que sus cosas fueran cambiadas de lugar, de hecho era lo único que le alteraba. Recordaba siempre todo nombre, fecha y cara de las personas que conocía, sabía todo el santoral del año, era capaz de describir el clima de un día específico a treinta años o mas de distancia, recordaba el nombre de todos los que habían sido sus alumnos, el lugar donde se sentaba cada quien en el aula de clases y el año que habían sido sus alumnos. Su memoria era sin duda lo mas sobresaliente a esa grandeza de memoria le seguía su don de gente. Fue un musicólogo inigualable, tocaba el piano, en algunas ocasiones tocó el órgano de catedral, como lo fue en la boda de Luis García Julián.
El domingo 28 de Mayo de 2006 a las cuatro de la tarde fue celebrada su misa de cuerpo presente en el templo del Perpetuo Socorro, su cuerpo fue recibido por una lluvia de aplausos. La misa fue celebrada por el arzobispo emérito de San Luis Potosí, don Arturo Antonio Szymanski Ramírez, con la asistencia de cientos de personalidades de los ámbitos de la cultura, del espectáculo, de la política, de los medios de comunicación y de la academia.
Al día siguiente una nota periodística decía: Bien dicen que no es mas grande el que mas espacio ocupa, sino el que mas vacío deja cuando se va, y el del maestro Báez Lozano es inconmensurable. Sin embargo, don Ernesto no morirá nunca, puesto que la muerte sólo existe cuando el recuerdo desaparece de la memoria de todos aquellos que tuvieron el privilegio de conocerlo.
El lunes 29 de Mayo de ese año, todos los diarios de circulación estatal daban cuenta de la reseña del último adiós al Maestro Báez Lozano.
Ese año de 2006, el ayuntamiento honró su memoria dedicándole el altar de muertos en Palacio Municipal, diferentes organizaciones realizaron homenajes póstumos, de hecho el maestro Báez recibió mas homenajes muerto que vivo, al año de su fallecimiento, el 27 de Mayo de 2007 fue recordado por familiares y amigos con una misa que todavía fue nota periodística. Y todo parece ser que la memoria se va olvidando, pues mientras mas pasa el tiempo, menos eventos se realizan para recordarlo.
Báez Lozano fue enterrado en el panteón del saucito, junto a las tumbas de sus padres, sin embargo su tumba luce pobre, la cubre un montón de tierra, una cruz mal hecha de metal pintada de negro con el nombre de Lic, Ernesto Báez Lozano escritas torpemente a mano con pintura blanca, algunos ramos de flores de plástico como único adorno, un humilde ramo de flores marchitas de días, meses, tal vez año, se encuentra amarrada a la cruz, una gladiola roja solitaria dejada ahí quizás por alguien que reconoció el nombre al pasar y se conmovió de su pobreza. Así es, a tres años de su muerte, su tumba no tiene lápida, y menos monumento.
Donde están hoy todos esos cientos de personalidades que exaltaron las cualidades de Báez lozano en su misa de cuerpo presente? Donde están sus familiares? Donde todos los que le recibieron y despidieron con aplausos en la ceremonia religiosa de sus exequias? No dejó el maestro algunos centavitos con los que hacerle su lápida.-
Es triste pero la memoria se ha olvidado.


viernes, 19 de junio de 2009

Don Amador Jiménez

Su nombre tal vez no signifique nada para Ud. Pero los que lo conocimos jamás podremos olvidarlo.
Amador Jiménez fue el autodidacta práctico mas singular que he conocido, una tía suya le enseñó a leer y a escribir, y la primera vez que pisó una aula fue como maestro universitario, sí, fue uno de los maestros fundadores de la Escuela de Agronomía de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, su materia era la de Maquinaria Agrícola, materia en la que fue experto por tantos y tantos años aplicados como mecánico y vendedor de los equipos que distribuía la famosísima ferretería Deuts Hermanos.
En su primera clase lanzaba una pregunta que se hizo tradición entre las primeras generaciones de agrónomos y con esa voz potente, grabe y clara que asemejaba a un trueno dirigía el cuestionamiento en lo general: ¿Cuál es el tornillo de cualquier equipo al que hay que prestarle mayor atención?, sus alumnos opinaban haciendo gala de su conocimiento práctico, unos que el sinfín otros que el del cabezal otros que el de la dirección y así recorrían cuanto tornillo tenían memoria o imaginación de que pudiera existir y cuando nadie acertaba don Amador concluía : —El tornillo al que hay que prestarle mayor atención es el tornillo que se encuentre flojo—
En una ocasión un Ingeniero intentaba arrancar un árbol seco, amarrando una fuerte cadena a la parte baja del tronco y tirando con un potente tractor y pidió su opinión a don Amador y este solo de ver el equipo le dijo —esa cadena no va a aguantar, se va a reventar en el primer tirón—. El Ingeniero que además contaba con varios postgrados le mostró sus cálculos matemáticos, donde consideraba la resistencia de materiales el caballaje del tractor, el tipo de terreno y hasta la velocidad del aire. Y don Amador insistió:
—Ingeniero, usted sabe que yo de esas ecuaciones no entiendo nada, lo único que sé es que esa cadena no va soportar el jalón—
El ingeniero seguro de sus conocimientos técnicos y teóricos procedió a la operación de arrancar de raíz el árbol seco, él mismo montó en el tractor, tras encadenar el árbol al tractor, fue tirando suavemente y cuando la cadena estaba tensa imprimió potencia al motor y como si fuera un cordel podrido, la cadena se rompió en dos partes ante el asombro e incredulidad del Ingeniero.
Don Amador se había retirado del lugar antes de que se comenzara la maniobra, no quería ser objeto de la posible humillación que sentiría el erudito ingeniero.
Don Amador conocía de víboras mejor que nadie, era inmune al veneno de estas, después de haber sido mordido por una coralillo que casi le mata a no ser por la intervención de un médico japonés, fue mordido después por una masacuata, conocida también como pichicuata o cuatro narices y el daño fue menor, cuando descubrió que el veneno de serpiente no le hacía mas daño, las utilizó como mascota protectora, cargando siempre con algunas en su auto durante sus largas jornadas cuando trabajó para Deuts Hermanos.
Don Amador Jiménez tenía el curioso don de la radiestesia, esa extraña cualidad que algunos tienen para localizar metales o agua, en este caso don Amador podía localizar agua en el subsuelo y calculaba además la cantidad y profundidad a que se encontraba.
No fueron pocos los alumnos que ya como Ingenieros Agrónomos solicitaban sus servicios para la localización de lugares donde se pudieran perforar posos o construir norias.
En mi barrio, San Miguelito, lo recordamos como el señor siempre amable y atento de la voz potente que usaba siempre un saracof como sombrero.
El auditorio de la Escuela de Agronomía tiene, merecidamente, su nombre: Amador Jiménez.