viernes, 18 de marzo de 2011

La inundación del 33 en San Luis Potosí

Muchas cosas sucedieron en el San Luis del siglo XX que afectaron a la población, pero tal vez la más grande catástrofe fue la inundación de 1933, tan grave fue, que parece querer borrarse de la memoria del pueblo al grado de que en este siglo se confunden fechas y ya nadie recuerda la magnitud del acontecimiento.
En San Luis existía la presa “La Constancia”, mas antigua y de menor capacidad que la “Presa de San José”, ambas estaban sobre el lecho del Río Santiago de tal modo que el agua que derramaba de la de San José era captada por la Constancia a la que en esas fechas ya había perdido el nombre y se le conocía como la Represa y años después como la “Contra-presa”.

Pues sucedió que en la tarde del 14 de Septiembre de 1933 comenzó a llover torrencialmente y el aguacero no paró durante toda la noche y madrugada del 15 en que amainó la lluvia, aún cuando se dieron ligeras lloviznas durante el día, no habrían de impedir los preparativos para la tradicional ceremonia del “Grito”, conmemorando el CXXIII aniversario de la iniciación de la Independencia Patria. Era viernes, los que no estaban concentrados en la Plaza de Armas estaban recogidos en sus casas, muchos ya dormidos antes de las 10 de la noche. Faltaban pocos minutos para que dieran las 11 que es la hora en que las autoridades del Estado Salen al balcón de palacio en esa fecha para hacer la ceremonia, cuando fuertes voces comenzaron a gritar “Se reventó la presa, se reventó la presa”, la gente comenzó a correr rumbo sus hogares esperando encontrar con bien a sus familias y los que estaban con sus familias corrían hacia el Santuario de Guadalupe que era la zona mas alta; en lo que cuento esto, el agua ya había llegado hasta el centro, en algunos lugares a una altura de 80 centímetros como lo muestran unos clavos que se colocaron después en algunos edificios y que son hoy en día el testimonio mudo y olvidado de aquella inundación. Actualmente muy pocos saben que son y por que se colocaron ahí esas marcas.

Considerando que el Centro de la ciudad es o al menos era la mitad de la ciudad, así como la de mediana altura entre los barrios pegados al Río Santiago y el Santuario de Guadalupe, tal vez podamos imaginarnos hasta donde llegó el agua en las zonas mas bajas, pero no fue que subiera el agua, fue una ola voraz que arrazo con todo lo que encontró a su paso, una gigantesca ola que se formó al romperse la cortina de la Presa la Constancia dejando escapar de un solo golpe “Seis millones de barriles de agua”.

Los primeros en sufrir el golpe de agua fueron los habitantes de la fracción de Morales, en seguida los de Santiago y siguieron Tlaxcala, el montecillo y Soledad.
Santiago y Tlaxcala fueron los barrios que mas sufrieron el embate porque a ellos les llegó el agua con todo lo que venía arrastrando de Morales.
No habían pasado cuarenta minutos de iniciada la hecatombe cuando el General Francisco S. Carrera Torres con 200 soldados de caballería divididos en patrullas, trataban de auxiliar a los habitantes de las zonas bajas, logrando con esto evitar mas muertes.
Todo el cuerpo de policía se unió a las fuerzas federales en este trabajo emergente, perdiendo la vida 2 uniformados al tratar de rescatar a varias personas.
Cuando amaneció la mañana del 16 de septiembre de 1933, el escenario era dantesco, muerte y destrucción por todos lados, la mitad de la ciudad estaba destruida.
Los puentes de Morales, Santiago, La tercera Chica y Soledad fueron barridos hasta los cimientos, el puente del ferrocarril (que ahora le decimos Naranja) que cruza el río Santiago fue severamente dañado por lo que se suspendió en tránsito ferroviario, quedando detenidos dos trenes de pasajeros y dos de carga hasta que se pudo reparar provisionalmente el puente, que le decía entonces de “El Viaducto”.
“La Granja” negocio y zona de recreo del Sr. Puyou desapareció por completo, también desapareció el viejo Teatro Arista en la esquina de Darío de los Reyes y Damián Carmona, sobre avenida de la paz, la plaza de toros la constancia resistió convirtiéndose en un contenedor de agua que duró varios días. Fueron 170 los cuerpos recuperados, de fallecidos en ese evento, no se contabilizaron los heridos ni los que fallecieron después a consecuencia de lo mismo, tampoco se consideraron los desaparecidos que junto con los heridos fueron muchísimos mas que los muertos, las casas destruidas o afectadas se contaron por miles. (alrededor de 4,000)
El domingo 17 gran parte de la población auxiliaba al ejército en su labor de remover escombros y desenterrar muertos.
De los dos policías que murieron en cumplimiento de su deber al rescatar mujeres, niños y ancianos, no conocemos ni sus nombres, sabemos de ello porque así lo mencionaron simplemente en los periódicos de esas fechas…. “dos policías”…..
Nunca se había visto tanta miseria y desolación pero también fue el momento de más solidaridad del pueblo potosino; como auxilio externo vino el primer batallón de zapadores al mando del Coronel Cravioto.
El ejército y particulares instalaron comedores, la gente se desprendía de sus cosas para compartirlas con los que habían perdido todo, el comercio en general aportaba lo poco y lo mucho que se necesitaba. El gobierno federal aportó una cantidad (¿?) que supuestamente se entregó al presidente de uno de los comités formados para paliar la desgracia: la realidad es que del destino de esos recursos ya no se supo nada, pero surgió un rico de entre la desgracia.
Era Gobernador Constitucional del Estado, el Gral. Ildefonso Turrubiartes pero las crónicas de esos días no mencionan nada respecto a acciones o labores realizadas por él, hoy se sabe que su administración fue en el siglo XX la que presentó mayor desorden hacendario.
De los casos conmovedores que se dieron fue el hecho de haber encontrado el domingo 17 de Septiembre de ese 1933, un envoltorio de trapos atorados en unas ramas a 9 Km. de Tlaxcala, con una niña menor de 6 meses. La criatura había pasado 70 horas en ese lugar, sin alimentos pero ilesa, nadie la reclamó. Otro fue un niño de dos años dentro de un barril acompañado de una gata y siete gatitos recién nacidos, cuando el niño fue encontrado, cuentan las crónicas que sonrió y pidió comida.
Los cuadros macabros fueron los mas: al ser removidos los escombros de una casa fueron encontrados muertos en una misma habitación a los 7 integrantes de la familia, el perro y el perico que fueron aplastados al derrumbarse su casa.
Un señor de sesenta años había salido de su casa para buscar unas medicinas, dejando bajo llave a sus 5 nietos, un sobrino y su esposa.
Las escenas de madres corriendo, llorando, llamando con palabras dulces a sus hijos perdidos, fueron desgarradoras.
Esa noche del 15 de Septiembre de 1933 muchos quedaron huérfanos o viudos o sin hijos. El trauma de ese acontecimiento duró muchos años después, todavía en la década de los cuarenta cuando caía algún torrente pertinaz, la gente dejaba sus casas y recorrían las calles hacia el santuario, alertando a la población con gritos de “Se va a reventar la presa”…..

Fuente: revista “Alas” (órgano oficial de la 12ª zona militar) Nº 132 del 30 de sept. de 1933
Entrevista con Sr. Humberto Morones.
Dibujos (grabados) de J. Guadalupe Posada.

Para ver las fotos mas grandes y leer mejor el pie de foto de clic sobre la misma.


Marco Antonio Medina Leos comentó:
"….. recuerdo que mi abuelita Adelita contaba este suceso, ella vivía cerca de la corriente (av. reforma) y la hicieron correr hacía el santuario y se quedo afuera del hospicio dice que había tanta gente que ni se podía caminar y todos estaban rece y rece a la virgen de Guadalupe, patrona de aguas para que no se reventara la presa de San José……"

25 comentarios:

David Lynch dijo...

En el libro de doña Socorro Blanc, la primera alcaldesa potosina, señala que le tocó una inundación en la fracción de Morales, señala que hasta tuvo la visita del Presidente de la República para apoyar la reconstrucción de esa zona de la ciudad.

Saludos.

Leija dijo...

Este relato me recuerda que en mi universidad (UCEM, del colegio Othón), se aparece una niña que murió porque se desbordó "la presa". La verdad es que nunca se ha dicho el año en que murió la niña, pero por la ubicación de este instituto que es toda la cuadra de Muñoz, Nereo, Capitán Caldera y Zapata, tal vez haya sido debido a este incidente.

jularma dijo...

cuando era pequeño mis abuelos me llegaron a contar esta historia pero nunca me imagine que hubiera hecho tanto

raul dijo...

muy buen relato siendo residente de la faccion morales me intereso demasiado en sucesos historicaos vividos por nuestros abuelos padres y familiares trato de hacer una linea del tiempo de lo que fue morales en el tiempo estas imajenes son magnificas la presa la contrapresa el puente de morales la parroquia el jardin el parque todo de morales claro si es posible me pueden informar donde consigo o quien tendra algunas imajenes fotos de ese entonces cuando apenas iniciava ya que las nescesito en este proyecto serian de musha ayuda spero alguien me pueda proporcionar imajenes raul-cmt@hotmail.com

minervagocher dijo...

recuerdo que mi mamá contaba que ella tenía 3 años y que su tio Juan Gocher se los llevo a toda la familia a la estacion del ferrocaril a la planta alta y que de ahi se podia ver toda la alameda inundada y muchisima gente llevadda por la corriente debio ser algo terrible no poder ayudar

Sara Ramírez dijo...

Mi madre vivió la inundación, chiquitilla, subida en la azotea del templo de Tlaxcala de la cual mi tío el Padre Darío era párroco. Imaginen como verían desde arriba pasar el torrente de agua, precisamente por la calle Ciclón...también le impresionó que el pozo que estaba en el claustro, se tragaba cuanto chunche había en el patio, en un horroroso remolino, y allí iban a dar cubetas y trastos de cocina más tarde, cuando subió más el agua. En una de las rejas de la ventana se sujetaba un señor que ya no pudo entrar para resguardarse, como muchos vecinos en la azotea, cada cierto tiempo mi tío el padre se asomaba a preguntarle cómo iba el agua, y él: "bien Señor cura" y ahí agarrado...por la mañana ya no estaba más "seguro se lo llevo el agua" decía mi madre, pensativa. También contaba de una persona que se salvó montada en una barda, por la mañana muy contenta se bajó de la barda, y como se había remojado tanto el adobe, la barda le cayó encima, y bueno, cuando te toca, es que te toca. Otra anécdota de aquel 15 de Septiembre de 1933 fue la señora que embarazada y todo se subió a un árbol. Por la mañana bajaron dos, pues en la noche y durante la inundación se "alivió" en aquellas alturas. Con las prisas mi mamá, la menor de 5 hermanos, se salió de la casa sin zapatos, y recordaba la sensación de pisar en una masa maloliente, porque toda aquella gente sin excepción se puso mala del estómago con el susto...y ella sin zapatos, pero como niña, no se aburrió en realidad, se divirtió contando, con una de sus hermanas, la cantidad y variedad de chunches que pasaban abajo de ellas, arrastrados por la corriente, una silla, una cama, un juego de té, un tronco de árbol, etc. etc. A ella (cosa excepcional) le acababan de comprar zapatos y pasó la noche más bien preocupada por sus zapatos nuevos. Cuando pudieron volver a su casa, frente al templo, su mundo se iluminó: ahí estaba la caja con sus flamantes zapatos nuevos "nomás se mojaron poquito las esquinitas de la caja"...

Adrián René Contreras dijo...

Ojalá puudiéramos recoger tantas historias como estas que quienes las vivieron querían olvidarlas y no las contaron mas.

Anónimo dijo...

no llege a imaginar una historia aasi aqi en slp reqerdo qe mi bisabuelita me qonto pero es raro llegar a creer algo asi no?

Juan Manuel Segovia dijo...

Vaya que es interesante y de mi parte les contare que mi Padre me contó que los integrantes de su familia se refugiaron en lo que es el "Coro" del templo de Santiago ( ellos vivian a 30 mts. ) y pudieron salvar su vida posteriormente mi Padre vivio en Morales donde dice contaban que el agua llego hasta la esquina de las calles de Estaño con Cobre los que conocen Morales saben de lo que estoy hablando.

Anónimo dijo...

Alguien aqui sabe acerca de algunas esvásticas que se encuentran en las banquetas de algunas calles del centro, fueron cubiertas mas adelante pero hay lugares donde se rompió el pavimento y se pueden apreciar nuevamente... no se si ya las habrán cubierto nuevamente, se encuentran en calles como Iturbide, entre independencia y bolivar...

Anónimo dijo...

Muy buen relato. Algo que yo no sabia es bueno enterarse de sucesos pasados en Nuestra capital potosina

Hector Jalomo dijo...

Excelente aporte cultural..

Mauro dijo...

Mi abuela y bisabuela vivían en la calle de Moctezuma, entre Aquiles Serdán y Juan Alvarez, de hecho esa casa todavia es de mi abuela quien aún vive. Me cuenta que desde las azoteas, con varas, palos y lo que fuera, se dedicaron a pescar gente que era arrastrada o cuerpos que pasaban. Nadie señala que lo que ocurrió fue por unos costales de arena que pusieron sobre la presa para retener mas agua, por la terrible sequia de años anteriores.
Pero muy buen artículo!

Anónimo dijo...

Según tengo entendido, durante el III Reich San Luis (me dieron a entender que la ciudad en general, pero desconozco si hubo grupos o movimientos pro-nazis) fue simpatizante del Nacionalsocialismo, y esas svásticas fueron colocadas en apoyo a la política alemana.

Andrés Martínez dijo...

Cuando era niño, actualmente estoy a unos cuantos mese de cumplir 60, personas adultas me comentaban lo de esa inundacín, pero jamás imaginé como había sido, imaginaba simplemente que se habían inundado las calles y tal vez el agua había entrado a algunas casas, pero no no comprendía que el agua corre con fuerza, no hasta que estuve a punto de morir ahogado en el río Españita, hace más de cincuenta años, me arrastró la corriente y me salve de milagro, porque me sujeté a una rama.

Eruberto QB dijo...

Desmintiendo lo de las Esvasticas, en el grupo de Fotografias Historicas de San Luis otosi, han comentado que la "Empresa" encargada de hacer gran parte de los antiguos adoquines que se colocaron desde hace decadas en San Luis, era la de la familia Stevens... Y el "distintivo" de esa familia era la cruz gamada, o svastica. Por lo que la adoptaron como identificacion en sus adoquines y bloques de piedra que fabricaban... Tiempo despues y cuando la "esvastica" adquirio el significado negativo, dejaron de plasmarla en sus trabajos.
Por lo que la esvastica en los adoquines antiguos del centro de San Luis nada tienen que ver con el lll Reich, ni con el nazismo. Saludos.

Anónimo dijo...

Ese nuevo rico al que ser refieren es un conocido vendedor de autos nuevos.

Anónimo dijo...

Es un rico muy conocido ese abusivo sujeto y es verdad! Familia vendedora de autos

Anónimo dijo...

Muy buen relato desde cuando queria saber sobre este tema. Mi abuelita me conto poco sobre ello. pero la duda me entro. Los 7 barrios de san luis cuantas historias hay con ellos, contando Morales.

Anónimo dijo...

Dijan el nombre

Anónimo dijo...

Dijansu nombre

edgar ferrer dijo...

Me encanta tu blog , me interesa mucho esta inundacion ya que en esta murio un familiar mio que vvia en tlaxcala , de donde yo soy. ¿Sabes si hay fotografias estando todo bajo las aguas ? creo que no verdad por que como lo dices todo ocurrio de madrugada,

Anónimo dijo...

tenia un nombre muy Defectuoso R

Anónimo dijo...

Las swastikas se ceen fueron colocadas por apoyo al regimen nazi, la verdad, es que una empresa dedicada a la fabricacion de mosaicos tenia por logo una cruz, llamada swastika, que es el simbolo griego de la prosperidad. tomado por el fuhrer para su mandato. Lean, informense, y que buena nota.

daniel dijo...

Acá en Monterrey si se descubrió un plan para apoyar al régimen nazi. Su principal organizador fue un reconocido empresario.